Este pueblo, prácticamente abandonado, está resurgiendo de sus propias cenizas, gracias a la iniciativa de un excelente posadero Enrique Gaia, que ha montado en este lugar un mesón con sabor y gastronomía medieval. Merece todos los aplausos del mundo.
ATENCIÓN PEREGRINOS
Por contra, hay que señalar que en este lugar se ha establecido un hostal, hotel...? la verdad es que no sabemos exactamente que es, pero en cualquier caso nos parece una buena iniciativa. Lo que no es de recibo y merece un toque de atención, es que en este hostal?, su propietario haya habilitado el sótano como albergue de peregrinos, cuando se trata de una dependencia del hostal? para uso de las instalaciones de Gas-oil y calefacción del establecimiento.....¡ah! y a todo esto, cobra seis euros.