Molinaseca, conocida popularmente como Molina, ofrece al visitante toda su belleza y tranquilidad.
Las casas nobles con escudos y sus calles nos muestran una villa con un gran pasado. Destaca la calle Real, también conocida por la calle de los Peregrinos ya que el Camino de Santiago transcurre por ella.
Para entrar en Molinaseca, como hacen los peregrinos camino a Santiago de Compostela, cruzamos el río Meruelo por el puente románico. Aquí los turistas y peregrinos se pueden dar un descanso bañándose en la magnífica piscina natural del río.
Molinaseca es un alto en el Camino de Santiago y uno de los enclaves más importantes de la ruta jacobea. Sus calles de sabor medieval invitan a hacer una parada para recorrer su historia. La ciudad de Molinaseca, centro de parada obligada para los miles de peregrinos que se dirigen a Santiago de Compostela y para los visitantes que se deciden a recorrer esta zona leonesa, es una ciudad viva que ha sabido conservar su historia. La huella peregrina se observa en la propia entrada del pueblo donde se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de las Angustias, justo al lado de un entorno de fértiles huertas que cultivan los pobladores de Molinaseca