Las enfermedades del peregrino
Las
ampollas
Suelen aparecer como consecuencia del roce continuo de
las botas o los calcetines sobre la piel, también por exceso de
sudoración entre otras razones.
Si la ampolla es muy incipiente, puede bastar con aplicar
un parche Compeed (se compra en farmacias). Leer bien las instrucciones
y aplicarlo sobre la misma.
Si la ampolla es “hermosa”. Primero con una
aguja hipodérmica, reventar la ampolla vaciando el líquido,
a continuación, con una jeringuilla, inyectar BETADINE directamente,
escuece un poco, pero desinfecta y endurece la piel. No quitar nunca la
piel muerta, previene de infecciones
Pasar un hilo con la aguja, bien empapado de BETADINE,
es bueno como drenaje durante la noche, pero no es aconsejable caminar
con el hilo. El problema está en que los agujeros que hemos hecho
con la aguja se cierran y se vuelven a llenar de líquido, por tanto
y para evitarlo es conveniente rasgar un poco dichos agujeros.
Pequeñas esponjas recortadas en forma de “O”,
rodeando la ampolla y sujetas con esparadrapo, también es solución
de emergencia mientras se camina. Utilizar siempre esparadrapo de seda.
Todas estas técnicas, no son otra cosa que pequeños
remedios caseros y en ningún caso sustituyen a una buena asistencia
de enfermería o médica, que, por supuesto, recomendamos
ante la más mínima sospecha de infección u otros
problemas.
Inflamaciones
Las tendinitis y sobrecargas musculares, generalmente
son como consecuencia de falta de entrenamiento. Es necesario, esencialmente
al principio, dosificar el esfuerzo.
Friegas con alcohol de romero y el uso de pomadas y pastillas
antinflamatorias, siempre previa consulta médica, son muy útiles.
Las vendas elásticas, si están bien colocadas,
alivian el dolor.
Quemaduras
Siempre producidas por el sol. En el cuello por su
parte posterior, los brazos, especialmente el izquierdo, por la dirección
del peregrino que casi siempre es hacia el poniente, y las piernas: son
las partes más afectadas.
Una protección solar adecuada, factor 15 por ejemplo,
puede ser suficiente. Pero hay que tener en cuenta los diferentes tipos
de piel, nadie mejor que uno mismo para elegir el factor más apropiado.
Cremas específicas para quemaduras, si estas se
han producido, será necesario aplicarse.
Alergias
Las personas que son alérgicas al polen, gramíneas, etc,
deberán elegir cuidadosamente la época de peregrinación
o proveerse de la medicación adecuada según el tipo de alergia.
Consultar al médico.
Picaduras
Las de avispa, abeja, mosquitos y alguna que
otra pulga, suelen ser las más frecuentes.
Si eres muy sensible, convendrá tomar precauciones con algún
ahuyentador. En farmacias se pueden adquirir y también alguna pomada.
|