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Ruta del Ebro

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16

Cultura

Alcanadre




A treinta y dos kilómetros de Logroño y a 346 m de altitud se sitúa Alcanadre, pequeña villa, cuyo nombre es de origen árabe (Al- quamatira) y significa "los puentes". Existen testimonios de origen romano, cerámica, restos de cimientos, capiteles, etc. Destacando el acueducto romano.

La iglesia parroquial de San María fue comenzada en el siglo XVI y completada en diferentes etapas durante los dos siglos siguientes. El retablo mayor es el primero de La Rioja de estilo rococó. Fue construido por Diego de Camporredondo a partir de 1.757.

A 5 kilómetros y al oeste del pueblo en la ladera de un cerro, se encuentra la ermita de Aradón, el lugar tiene especial interés por su historia y por un relieve románico de la Virgen con niño, que da fe de que el enclave perteneció a la orden de los templarios.

La Navidad de Alcanadre es conocida por la representación del Belén viviente en la ladera del Cerro Viso. Esta tradición data de 1.971.

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Arrúbal




Arrúbal, es una pequeña localidad riojana situada a 17 Kilómetros de su capital, Logroño, y a 357 metros de altitud, en el Valle Bajo del Leza-Jubera.

En 1366, al proclamarse Enrique de Trastamara rey de Castilla en Calahorra, cedió al caballero Juan Ramírez de Arellano numerosas poblaciones y terrenos. Siendo Arrubal una de ellas, pasó a formar parte del Señorío de Cameros, detentado por los Condes de Aguilar y Duques de Abrantes.

Tras la Guerra Civil, pertenecía al Marqués de Santillana, el cual, temiendo una posible expropiación, se adelantó a los acontecimientos y en septiembre de 1941 vendió sus tierras a la Agencia Blázquez por el precio de 1.750.000 pts.

La iglesia parroquial del Salvador, fue construida en la primera mitad del siglo XVI, con añadidos posteriores; así, a finales del siglo XVII y en estilo barroco se obraron coro, sacristía y remate de la torre, y en 1747 la portada principal.

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Agoncillo




La historia de Agoncillo ha girado siempre entorno a la fortaleza o castillo, situado en la misma plaza del pueblo. No obstante hay evidencias de la presencia romana, e incluso de asentamientos que se remontan a la Edad del Bronce.

En 1334, era degollado en Agoncillo su entonces propietario don Juan Alonso de Haro, último Señor de los Cameros por la dinastía de los Fortunes. La ejecución, fue ordenada por Alfonso XI el Justiciero de Castilla y León.

Durante la guerra carlista (1833-1839), la fortaleza de Agoncillo fue utilizada como cuartel.

La iglesia parroquial, construida entre los siglos XVI y XVIII, está dedicada a Nuestra Sra. De la Blanca y ha sido declarada Monumento nacional.

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Logroño




El peregrino hace su entrada en Logroño por el gran puente de piedra, construido sobre el caudaloso río Ebro. El actual puente, levantado a finales del siglo pasado, sustituyó al medieval, mandado construir, según refiere la crónica de Alfonso VI, por este gran Rey, uno de los mayores impulsores del Camino. De la importancia estratégica de este puente en el camino, nos da idea el hecho de que fue reparado por Santo Domingo de la Calzada y posteriormente por su ayudante y discípulo San Juan de Ortega. Llego a tener 12 arcos y tres torres defensivas Los orígenes históricos de Logroño se pierden en referencias poco fiables, el echo cierto es que fue recuperada del poder musulmán en el siglo X, por Sancho Garcés de Navarra y Ordoño II de León, a partir de cuyo momento no pasó de ser un insignificante asentamiento agrícola.

Logroño comienza a cobrar importancia a finales del siglo XI, cuando Alfonso VI, después de arrasada la población por el Cid en 1092, manda construir el famoso "puente de piedra" con intención de crear un núcleo de población capaz de defender el estratégico paso sobre el Ebro. Por esta razón le concede un ventajoso fuero.

El antiguo trazado de la ciudad constituye un rectángulo alargado y paralelo al río, con dos importantes vías de transito paralelas: la Rúa Vieja y la Rúa Mayor. Entre estas se levantó la iglesia de Santa María de Palacio en el siglo XI-XII. Es un monumento, que conserva un precioso claustro gótico y la peculiar torre piramidal de estilo románico-ojival, que los logroñeses llaman "la aguja".

Siguiendo por la Rúa Vieja se encuentra la barroca y jacobea fuente de los peregrinos y la iglesia parroquial de Santiago el Real. Según la tradición, esta se levanta sobre otra mandada edificar por Ramiro I, tras su legendaria victoria de Clavijo. Todos sus motivos ornamentales están consagrados al Apóstol, empezando por la fachada meridional, barroca, que nos presenta a Santiago en sus dos grandes versiones iconográficas: "El Matamoros", una impresionante estatua del Santo (siglo XVII) a lomos de un brioso semental, y "El Peregrino" situado debajo del anterior. El retablo mayor también está dedicado a Santiago, con una talla del siglo XV, junto a la Virgen de la Esperanza, que es la Patrona de la Ciudad.

Al final de la prolongación de la Rúa Vieja, aún se conserva la puerta muralla por donde salían los peregrinos.

Fuera del itinerario jacobeo, se encuentra la Iglesia Catedral de Santa Maria de la Redonda, gótica del siglo XV con dos esbeltas torres gemelas, que fueron añadidas posteriormente en el siglo XVIII, así como el retablo pétreo de la portada occidental.

Cerca de la catedral se encuentra la iglesia de San Bartolomé (siglos XII-XIV), que posee elementos pertenecientes al románico más puro y finalmente junto al río el convento de San Francisco.

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