Apostol
Logotipo mundicamino

Inicio / Los Caminos / El Camino de Levante

El Camino de Levante

Volver

Etapa

23

Cultura

Hernansancho




Cultura

Más información



Villanueva de Gómez




Los primeros asentamientos en Villanueva datan del siglo I d.C. como se ha podido confirmar por la aparición del busto de Asclepio, dios de la medicina, dentro del Panteón romano, hallado por un pastor, en el cerro de La Cruz de San Juan.

El núcleo urbano no es de esa época, sino mucho más reciente; se le calcula una antigüedad de quinientos años.

En el pasado, la localidad fue muy importante comercialmente debido a su actividad dentro del sector textil : manufactura de lana y fibras vegetales obtenidas a partir de ovas. Desgraciadamente no queda ningún telar de la época.

Fue donado como "Señorío Jurisdiccional y Económico" a Gómez Dávila, un noble que ordenó la construcción de un palacio-fortaleza para su propia residencia y un templo para la población. A nivel demográfico tuvo considerable importancia la concesión de este señorío, ya que provocó la concentración de la población en un caserío de nueva planta y en consecuencia, la progresiva despoblación de varias aldeas existentes, cuyos templos pasaron a la categoría de ermitas, algunas conservadas hasta finales del siglo XIX.

Más información



El Bohodón




Es uno de los núcleos de población más antiguos de la provincia. Su topónimo indica la antigüedad de la población que puede remontarse a finales del siglo XII, ya aparece en el año 1250 en uno de los primeros documentos que sobre los lugares del Obispado de Ávila se conservan, que es la consignación de rentas ordenada por el cardenal Gil Torres a la iglesia y Obispado de Ávila

Villa perteneciente al señorío del Duque de Abrante con la importancia que derivan de los despoblados que comprendía Minguieches, Santiago Muñomez, Santiago Quemadilla y Bohodoncillo

Bohodón cuenta con historia, con ricas y variadas tradiciones que conserva como sagrado legado de épocas pasadas, cuenta con gentes amables, nobles, sencilla y trabajadores, recias y austeras, forjados en el tesón y el esfuerzo de estas tierras morañegas.

Hace unos años, el paisaje frecuentaba extensas manchas verdes, que correspondían a pinares de los que se extraían grandes cantidades de resina. Hoy ya son esporádicos. Estos pinares se empezaron a talar, para conseguir terreno apto para la siembra de remolacha, girasol o cereales.

Más información



Tiñosillos




La historia del pueblo cuenta que el pueblo viene de otro pueblo situado cerca del río Adaja dicho pueblo se llamaba Booncillo.

Los habitantes de ese pueblo se tuvieron que trasladar a la situación actual debido a una plaga de hormigas que se comia a los habitantes, las casas y cosechas el pueblo se le llamo Dichosillos pero todo el mundo le empezo a llamar Tiñosillos.

Más información



Arévalo




Debido a la falta de restos materiales, obligados para atestiguar la existencia de poblamiento humano en una zona, no se conocen los orígenes de la villa abulense.

A pesar de todo, los historiadores piensan que la privilegiada situación geográfica y estratégica de la villa propiciaría el establecimiento de sociedades prehistóricas.

Ya dentro del periodo histórico de la dominación romana, existen restos suficientes para documentar la permanencia de la población (un puente del camino de la Vega, sillares funerarios de granito, berracos mutilados y restos de la calzada del s. II Ávila - río Duero).

Del reino visigodo no existen más restos que un sarcófago, recogido en las dependencias del Ayuntamiento.

Durante la invasión musulmana (711), estos territorios fueron ocupados por tribus de pastores bereberes. La población que había vivido anteriormente en esta zona, en unos casos emigró hacia el norte, mientras que otros decidieron permanecer en su tierra integrándose con los recién llegados, formando la población mozárabe.

Hasta la Alta Edad Media no hay documentación sobre la villa, datada hacia el año 1090, fecha en que la ciudad fue reconquistada y repoblada por orden del monarca castellano Alfonso VI.

Según avanza la Reconquista, los reinos cristianos establecen sus fronteras en el Duero y Arévalo queda situada en la llamada "Extremadura Castellana", zona comprendida entre el Duero y el Sistema Central.

Tras un período de estancamiento debido al contínuo cambio de fronteras, Arévalo a veces musulmana, a veces cristiana, se integra dentro del reino cristiano durante el reinado de Alfonso VI.

Con este hecho, la ciudad se convierte en uno de los núcleos más importantes y prósperos de la comarca durante toda la Edad Media. En ese momento sería, además, un ejemplo de convivencia y tolerancia entre culturas. De hecho, contó con una de las juderías más importantes de Castilla. La administración era llevada a cabo por cinco linajes señoriales, hecho que se resume en la frase por la que también se conoce a la villa :"ciudad de los cinco linajes".

Tras la importancia y la prosperidad de la ciudad durante la Alta Edad Media, la Edad Moderna, sobre todo el siglo XVI, supone para Arévalo el mismo declive general que sufría toda Castilla, perdiendo población, categoría económica e importancia social.

Más información