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Camino Primitivo

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Etapa

9

Descripción

Típica estampa del Camino.
CADAVO BALEIRA – LUGO (29.3 km.)

Lugo se siente próximo. Treinta kilómetros tienen la culpa. Salvando el primer repecho del Alto de la Vaqueriza, el resto del recorrido es un suave descenso hasta la misma entrada de Lugo, donde se remonta el pequeño valle que rodea la ciudad.

A la salida de Cadavo una pista a la izquierda nos lleva hasta la aldea de Pradeda, y dejando a un lado la ermita de los Remedios se continúa por el mismo andadero hasta el Alto de la Vaqueriza. Por bellos caminos forestales y de concentración, se alcanza una pista cementada donde se encuentra la ermita del Carmen. Un poco más adelante esta la localidad, sin servicios para el peregrino, de Vilabade. Se cruza por la calle Real, pasando por delante de la interesante iglesia parroquial que posee este lugar y se sigue la misma carreterilla que nos lleva directamente a Castroverde. En su iglesia parroquial, situada a la izquierda de la carretera, se recuperan las flechas amarillas, y por un camino de tierra se sale a una pequeña raqueta de comunicaciones. El peregrino debe cruzar la calzada, y el túnel que tiene a la izquierda es la dirección correcta. Sin perder las señales se va caminando por pequeños núcleos de población agrícola, que no ofrecen el menor servicio. De esta forma y siguiendo la misma pista vecinal, medio asfaltada - medio de tierra, pasamos por un rosario de diminutas aldeas o grupos de casas ganaderas como son: Moreira de San Paio, Vilar, Pallota, Santa María de Gondar, Cantera y Bascuas. Tras superar esta ultima aldea, se sigue por una pista forestal que alterna con la LU-530 para llegar a Carballido, que se cruza y, un poco más allá, se toma una pista cementada a la derecha que se prolonga por otra forestal.

A medida que nos vamos aproximando a la capital, los caminos, curiosamente, se hacen más pedregosos e irregulares. La autopista se cruza por un paso elevado y es evidente que la entrada a Lugo por estos arrabales, responde a una clara disposición de evitar el enorme tráfico que soporta la carretera principal.

Por los barrios que típicamente conforman las antesalas de las capitales, se va descendiendo hacia el valle horadado por el río que rodea la ciudad, la cual ya podemos ver al frente, y que se alcanza después del último esfuerzo que supone afrontar el corto pero duro ascenso al casco urbano.

PARA MÁS INFORMACIÓN DESCRIPTIVA, VÉANSE LOS TRAMOS DE LA ETAPA.