Apostol
Logotipo mundicamino

Inicio / Noticias / Armentia se vuelve jacobea

Armentia se vuelve jacobea

Volver

4 febrero 2010 / elcorreodigital.com

El Ayuntamiento 'bautiza' cinco nuevas calles del sector oeste con términos relacionados con el Camino de Santiago.



Después de conseguir que el Ayuntamiento accediera a señalizar el trazado de la ruta jacobea a su paso por el término municipal de Vitoria, entre Elorriaga y Armentia, la Asociación de Amigos del Camino de Santiago ha logrado que algunos de los términos más conocidos de este recorrido santo den nombre a cinco nuevas calles de la capital alavesa. Todas ellas están ubicadas en la última urbanización de Armentia, la que se expande hacia el oeste de la ciudad.

Así, desde hace poco más de dos meses, la prolongación del conocido Paseo del Santo -uno de los preferidos por los vitorianos para salir a caminar- es de manera oficial el Paseo del Peregrino. Y en él desembocan otras cuatro calles jacobeas: Ultreya, Jubileo, Compostela y Hospitaleros, cuatro términos muy vinculados al Camino de Santiago.

Proveniente del latín, jubileo significa 'alegría'. «Se entiende que el año del Jubileo es el año de la alegría porque los peregrinos que recorrían el camino en año santo conseguían la bula jubilar, que llevaba acompañada la indulgencia plenaria, la remisión de todos los pecados», explica Ramón Loza, represtantante de la asociación.

Directamente relacionada con el año jubilar está la Compostela. A saber, el documento escrito que certifica que se ha conseguido dicha indulgencia por peregrinar hasta Santiago en año santo, esto es, cuando la festividad del apóstol -el 25 de julio- coincide en domingo. Junto a ambas calles, discurren también Hospitaleros y Ultreya.

La primera rinde homenaje a los voluntarios que atienden la 'Red de Albergues de la Federación de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, mientras que la segunda hace referencia a una de las más célebres frases que aparecen en el Codex Calixtinus, la guía para peregrinos que escribió el monje Améry Picaud a mediados del siglo XII.

Aunque su significado es confuso -«podría traducirse por ¡Más allá!, Jesús con nosotros, ¡Dios ayúdanos!»- los peregrinos que llegan a Santiago la siguen empleando como saludo y como buenos deseos para el caminante que se cruzan en su camino.