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Camino de Santiago. La real impostura de Roncesvalles

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12 febrero 2010 / hispanidad.com

Los Príncipes de Asturias, Don Felipe de Borbón y Grecia y doña Letizia Ortiz Rocasolano se han marchado a Roncesvalles, donde comienza el Camino de Santiago, al menos por lo que respecta al territorio español.



Hablamos del Nuevo Año Santo Compostelano, de algún modo inaugurado por el heredero al Trono.

Ahora bien, lean su discurso completo -más bien corto- o, si lo prefieren, la más reducida crónica de El Diario de Navarra. Oiga, ni una mención a Cristo, o al apóstol o a la evangelización apostólica o al mero significado religioso del hecho. Hablaba SAR de tolerancia y solidaridad, de los valores de Europa. Oiga, ¿qué valores? ¿Los valores bursátiles? Aquello era un Camino de Santiago laico.

Pero Alteza, con todo respeto, no sea usted cursi: el Camino de Santiago nació porque había una sociedad, siglos atrás, consciente de su naturaleza pecadora, de sus ofensas a Dios, y necesitaba hacer un signo de penitencia: no era fraternidad sino filiación divina, el peregrino no miraba hacia el hermano -aunque esto venga siempre de suyo- sino al padre, creador y redentor, ofendido por sus faltas. El peregrino quería reparar y de la reparación de sus culpas venía la caridad, la fraternidad y la solidaridad y todos esos “valores del camino” a los que Su Alteza se refiere.

Si quiere ser usted un rey laicista -laico siempre lo va a ser- me parece bien pero entonces no diga soserías en Santa María de Roncesvalles. Si quiere usted vender turismo inaugure ‘Spas’ por la geografía española y anime a los europeos a nuestros salutíferos baños de vapor y sobeteos varios de masajistas y masajistos, pero no encabece el Camino de Santiago porque es otra cosa.

Lo otro es una burla de la penitencia milenaria, que ningún peregrino del pasado, es decir, los que crearon el camino, hubiese realizado si no fuera para desagraviar a Cristo.

Con todo respeto, Alteza, en Roncesvalles, su discurso, políticamente correcto, resulta una impostura, algo similar a las preces de ZP en el Desayuno de Oración de Obama.

Eulogio López