Apostol
Logotipo mundicamino

Inicio / Noticias / Rebelión de las asociaciones del Camino de Santiago contra el tasazo de la Iglesia a los peregrinos

Rebelión de las asociaciones del Camino de Santiago contra el tasazo de la Iglesia a los peregrinos

Volver

15 marzo 2016 / asturias24.es

La catedral de Santiago de Compostela impone un modelo de credencial que costará dos euros.

Los colectivos la acusan de hacer negocio y se niegan a aceptarlo.



La carta del deán de la Catedral de Santiago de Compostela cayó con un jarro de agua fría sobre las desprevenidas asociaciones de amigos del Camino de Santiago, los colectivos de voluntarios que mantienen vivo el espíritu de la Ruta Jacobea. Segundo Pérez firmó una misiva a principios de enero en la que anunciaba una nueva norma adoptada de forma unilateral. La Iglesia había decidido unificar el diseño de las credenciales que se entregan a los peregrinos al inicio de la ruta y que deben ir sellando etapa a etapa. La medida no es del todo inocente. No solo es una cuestión estética, para que todos los peregrinos porten la misma documentación. Tiene detrás un trasfondo económico. La Catedral de Santiago se ha erigido en el único organismo capaz de editar y distribuir ese modelo de credencial que cobrará a 1,5 euros a las asociaciones que, a su vez, tendrán la obligación de venderla a dos euros a los peregrinos. "Nos obliga a cobrar el precio que ellos quieren por algo que hasta ahora distribuíamos de forma gratuita", explica el asturiano Laureano García, portavoz de la Agrupación del Norte de las asociaciones del Camino. Este organismo que aglutina a 22 colectivos de País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia ya se ha declarado en rebeldía. Seguirá distribuyendo la actual credencial y no la cobrará. Así se lo ha notificado ya oficialmente.



La justificación oficial de la Iglesia es que necesita recursos para poder mantener la Oficina de Acogida al Peregrino de Santiago de Compostela, ya que asegura que es muy cara y que no cuenta con suficientes fondos. Los dos euros de la tasa que ahora imponen a los caminantes pueden ser muy golosos. El año pasado, completaron la Ruta Jacobea y consiguieron la Compostela alrededor de 260.000 personas. A dos euros cada una, la Catedral superaría el medio millón de euros de ingresos extra. Desde Asturias, partieron 10.627. Eso supone que con el precio que quiere imponer, el Principado aportaría más de 21.000 euros. En total, los caminos del norte sumaron 27.297 caminantes.



Poco margen ha dado la Iglesia gallega a la negociación. La acreditación oficial comenzará a expedirse en abril, es decir, dentro de un mes. Los voluntarios de las asociaciones aseguran que el tono de la carta era "fuerte e, incluso amenazante". Esa actitud ya se ha traducido en algunos desafíos. El Obispado de Lugo ha asegurado que entregará su propio diseño de credencial. El Arzobispado de Santiago ya ha respondido, a través de la Oficina de Acogida al Peregrino de Santiago de Compostela, que rechazará a todos los peregrinos que lleguen con esa documentación, aunque hayan cumplido todos los requisitos para recibir la Compostela.



Esta amenaza no amedrenta a la Agrupación del Norte de las asociaciones del Camino, que todavía no ha recibido ninguna respuesta. Estos colectivos mantendrán el modelo actual y no pondrán ningún precio, lo dejarán a criterio del peregrino, en calidad de donativo. En el caso de Asturias, distribuyen una credencial emitida distribuida de forma gratuita por la Consejería de Cultura del Principado. José Luis Galán, el presidente de la asociación Astur-Leonesa, que gestiona el albergue de Oviedo, señala que ese documento está reconocido por la federación nacional de amigos de la Ruta Jacobea y que lleva funcionando desde un congreso celebrado en los años 80 del siglo pasado. Laureano García, por su parte, califica el cambio de sistema que quiere imponer la Iglesia de "poco ético".



Su decisión es firme. Consensuaron su postura hace unas semanas, en una reunión celebrada en Cadavedo, y no piensan retroceder. Así se lo explicarán al deán de la Catedral de Santiago si finalmente se aviene a recibirles. "El problema lo van a tener ellos, no nosotros. Será su oficina la que tenga que dar la cara y explicar a los peregrinos por qué no les dan la Compostela", explica el portavoz de la Agrupación del Norte. "No queremos que el Camino sea objeto de negocio. No entendemos que alguien tenga que comprar la credencial para empezar una ruta que tiene otro sentido", añade José Luis Galán.