Apostol

Inicio / 269

269

Camino del Norte

Pueblos y Ciudades del Camino

Vilalba

Municipio: Vilalba – Pueblo

Provincia: Lugo

Situación: En la Comunidad Autónoma de Galicia

Clima: Suave y húmedo

Descripción: Vilalba es la cabecera de la comarca dela Terra Chá. La villa está dominada por el Torreón de los Condes de Andrade, título históricamente ligado al Condado de Lemos

Habitantes: 15202

Banco / Caja: Todos los servicios

Teléfono: 982 51 03 05

Web: http://www.vilalba.org/

Descripción

Antiguo y señorial, así es el municipio vilalbés, con un rico patrimonio cultural que evidencia la personalidad histórica de estas tierras. Desde el Paleolítico hasta nuestros días, castros, iglesias o pazos fueron levantados por estos lugares, testigos de un paso del tiempo cargado de leyendas e historias.

Vilalba es antigua y señorial, una tierra cargada de leyenda donde el entorno fluvial y la llanura dominan el paisaje. Aquí disfrutarás de entornos naturales como la playa fluvial de la Madalena, la medicinal Charca del Alligal, y las riberas de los numerosos ríos que discurren por estas tierras. Junto a la llanura y al agua, se encuentran la Serra do Xistral y el monte Monseivane donde te encantará perderte por caminos rurales.

El agua domina el paisaje de la Terra Chá y Vilalba nos ofrece una buena muestra de estos entornos naturales.

La Ruta de la Costa del Camino de Santiago entra en el ayuntamiento villalbés desde Abadín y pasa por el puente viejo de Martiñán, Goiriz, y sale del concejo en dirección Baamonde por San Juan de Alba, Torre , Pedrouzos y de ahí a Guitiriz.

 

Noticias Peregrinas

Dos hadas en el Camino de Santiago a su paso por León

Lucía y Filipa regentan del albergue vegetariano de peregrinos de Reliegos, reabierto este verano tras un fugaz estreno de dos semanas antes del estado de alarma.

Lucía y Filipa albergue peregrinos vegetariano mujeres femenino Reliegos león Las Hadas camino de santiago

Reliegos, localidad leonesa de poco más de 200 habitantes ubicada en el Camino de Santiago, acoge el albergue Las Hadas, que con capacidad para hasta una veintena de caminantes, ofrece a sus huéspedes la posibilidad de vivir una experiencia que vaya más allá del descanso y el alimento con los que reponer fuerzas para continuar un viaje del que restan 337 kilómetros antes de llegar a la villa compostelana.

Lucía, madrileña de 28 años, y Filipa, portuguesa de 23, son dos viajeras natas que estrenaron con este espacio un capítulo de sus existencias con la Ruta Jacobea como eje de una aventura personal y laboral en la que que combinan un modo de sustento con una forma de entender la vida. Se conocieron hace dos años y, desde entonces, forman el equipo que ha puesto en marcha un establecimiento de ambiente familiar, de confianza, que inspira cercanía y busca que quienes lo habiten, aunque sea por unas horas, se sientan a gusto.

Después de vivir una historia de amor transformada ahora en amistad, estas mujeres comparten la crianza de Aroa, la hija de Lucía a la que Filipa vio nacer en Granada, hasta donde les había llevado por entonces su vida nómada. Vivieron esa experiencia arropadas por otras dos viajeras que quisieron acompañarlas en un momento tan trascendente que tuvo como escenario una ‘casa’ sobre ruedas.

En la zona de escanso exterior del albergue. / Peio García / ICAL

Con ellas, dos perras juguetonas y cariñosas completan esta alianza femenina que ha hecho parada en Reliegos para tener allí su refugio y el de quien quiera descubrir la dulzura que transmiten más allá de los ‘piercings’ y las rastas que pueden ser lo más llamativo a primera vista y que pierden protagonismo en cuanto sonríen. «Parecemos muy punkies pero somos súper tiernas», confiesa Lucía. «Vamos permitiéndonos ser nosotras; la parte del aspecto queda atrás porque las personas sienten nuestra energía», asegura Filipa.

La casualidad quiso que una visita a la localidad de Foncebadón -otro punto señalado en la Ruta Jacobea a su paso por la provincia- les hiciera plantearse poner en marcha un negocio que les dejase bastante tiempo libre para viajar; varios meses, en concreto, en el caso del mesonero que cerraba al día siguiente su negocio para iniciar unas vacaciones de medio año. Así se lo contó a ellas, que reaccionaron sorprendidas y pensaron que podrían hacer algo parecido. Descartada la posibilidad inicial de abrir una pizzería, la búsqueda de opciones acabó con la localización del albergue, del que se hicieron cargo a través de un traspaso, con la intención de convertirlo en mucho más que un alojamiento, bautizado con el nombre de El albergue de las hadas (alberguelashadas.com).

Atravesar el portón de madera que da paso al recinto supone para el peregrino adentrarse en un espacio de respeto y amor a la naturaleza; filosofía que quieren transmitir y, si es posible, contagiar. Usan productos biodegradables y ozono, para que la limpieza (ahora intensificada por las circunstancias sanitarias) sea más eficaz y respetuosa con el medio ambiente y en cuanto a alimentación se refiere ofrecen a sus clientes comida vegetariana y vegana, aportando la única opción de este tipo desde Reliegos hasta la capital. Pretenden también, desde su condición de ‘flexitarianas’, conectar en este terreno con el peregrino y aportar un poco de su experiencia en ese tipo de cocina.

Se ven a sí mismas como hadas, guardianas del planeta y de sus elementos, tan perjudicados por la acción del hombre. «Creemos que la mente humana está capacitada para hacer lo que estamos haciendo, pero de manera más consciente, sin faltar tanto al respeto a la Tierra», argumentan y explican que han conectado mucho con la Naturaleza y para ellas es muy importante «cuidarla y trasladar esta conciencia a la gente. Y parte desde nosotras traer este cambio para que las personas empiecen a mirar que las cosas pueden ser hechas desde otro punto respecto a la Madre Tierra».

Buscan aprovechar que el Camino de Santiago es para muchas personas un viaje de reflexión, de momento de introspección y de preguntas. «También hay gente que lo lleva a la espiritualidad y es un momento perfecto para plantearse ciertas cosas en la vida. Y si a los peregrinos que pasan por aquí podemos aportarles algo sobre decisiones que van a hacer cambiar su vida para un mayor respeto con ellos mismos -porque ellos son la Naturaleza también- y a la Tierra, pues qué mejor», plantean.

«Es más que un camino externo, es hacia adentro contigo mismo; un camino interno de auto-descubrimiento», añaden y en esa atmósfera que crean para los caminantes incluyen la música como ingrediente de acompañamiento, ya que ambas tocan varios instrumentos y cantan. El jardín situado en la parte de atrás del albergue cumple su papel de acogedor escenario, también para malabares y otras ofertas artísticas.

La pandemia

Filipa y Lucía guardaron sus mochilas para poner en marcha un espacio que viajeros de todo el mundo vean como un hogar fugaz del que se llevan -como poco- un recuerdo agradable y, con suerte para las pretensiones de estas entusiastas defensoras de lo natural, una huella permanente. Pusieron en marcha el albergue el pasado 1 de marzo y, tras atender a sus primeros clientes -procedentes de Estados Unidos, Alemania y España-, vieron cómo la declaración del estado de alarma cerraba de golpe sus puertas recién abiertas.

Ahora, tras dos meses de actividad en los que han recibido a peregrinos italianos, alemanes, franceses y nacionales confían en que no se regrese a la situación inicial. «Mientras nos dejen abrir y no cierren las fronteras, estará abierto», señala Lucía y detalla que ya tienen alguna reserva incluso hasta principios de noviembre.

Peio García / ICAL

Su intención es cerrar los meses de invierno, en los que no es frecuente el paso de caminantes por la localidad y reabrir quizá en febrero, iniciado ya el Año Jacobeo que esperan poder vivir con relativa calma. «Aunque no pasemos a una normalidad total, al menos que sigamos así, que haya flujo. No pueden dejar la economía a ras», plantea.

«Creo que el albergue está yendo genial, están encantados y disfrutan y nosotras también. Más allá de la sensación gratificante de servir a los peregrinos, te complace lo que estás regalando», comenta

Filipa se muestra optimista sobre el futuro. «Estoy confiada en que el próximo año va a ir súper bien. Todo es nuevo para todos y aprendemos a vivir de otra forma», dice satisfecha también de que ambas sean también de las vecinas más jóvenes del pueblo, a las que sus paisanos se refieren como «las chicas» cuando orientan a algún peregrino para que se dirija al albergue.

Aunque el coronavirus obliga a determinadas medidas de seguridad y restricciones en el establecimiento, recalcan que su forma de entender la vida se mantiene. «La cercanía sigue siendo visible; los peregrinos nos dicen que qué bonito y familiar y cómo se sienten de acogidos. La interacción no se pierde porque haya una pandemia», añade Lucía.

Fuente: ileon.com

 

Fogón del Peregrino

Callos con garbanzos al estilo gallego

Este plato de callos con garbanzos al estilo gallego está mucho más delicioso si cabe preparado la víspera, en donde se permite en esas horas que asiente la salsa y se mezclen sabores.

Este es un plato de cuchara, contundente y perfecto para estos días de frío que pronto nos acompañarán. Al no llevar patata entre sus ingredientes es una preparación que congela muy bien en raciones, por lo que aunque lleva su tiempo, es perfecto para cocinar un día y comer unos cuantos.

Ingredientes:

Garbanzos 500 g
Callos de ternera 500 g
Pata de ternera 500 g
Chorizo tierno 2
Panceta 140 g
Cebolla 1
Dientes de ajo 5
Aceite de oliva virgen extra 25 ml
Pimentón dulce 15 g
Guindilla 1
Mezcla especias para callos al gusto
Laurel 1
Sal al gusto

Manos a la obra:

Comenzaremos el día antes con la preparación. Para eso ponemos en un recipiente los callos con agua y un poco de limón y los dejamos a remojo en la nevera. Por otra parte hacemos lo mismo con la pata de ternera troceada. Y también los garbanzos que pondremos a remojo en agua templada con sal.

Al día siguiente ponemos en una olla los callos, los trozos de pata de ternera y los cubrimos de agua. Cocemos esto durante 40 minutos. Después añadimos la panceta en dados, los chorizos enteros, el aceite, el pimentón, la cebolla, los ajos, el laurel, la guindilla y por último los garbanzos, que se echarán cuando el agua esté hirviendo para que cuezan correctamente.

Sazonamos con el preparado para callos al gusto y cocemos todo durante dos horas y media o hasta que veamos la carne y las legumbres cocidas. Rectificamos de sal.

 

Diseña tú Camino

Viaja con Mundicamino

Aprovechamos la ocasión para mostraros nuestro catálogo de productos para que lo tengáis como referencia.

El Camino de Santiago a pie:

El Camino de Santiago en bici:

El Camino combinado (parte en bici y parte andando):

Otros Caminos:

El Camino a Caballo:

Enoturismo en el Camino:

Birding en el Camino:

Esperamos que sean de vuestro interés

 

Novedades

Hoy recorremos virtualmente la etapa partiendo de Vilalba

 

Comer y dormir en el Camino

Parador Nacional de Vilalba

Aquí, en el transcurso del Camino del Norte a Santiago, te espera un impresionante torreón, legado de la Galicia medieval que hoy forma parte del Hotel Parador de esta localidad lucense, capital de la fértil comarca de la “Terra Chá”. La estructura del hotel ofrece espacios recoletos y acogedores; en la torre, 6 magníficas habitaciones comparten su estilo medieval con el Salón de los Andrade, decorado con pinturas murales y escudos de armas. En la parte baja de de este salón se encuentra el nuevo espacio gastronómico Enxebre, un lugar para disfrutar de la gastronomía de la zona. Al lado de la majestuosa torre, en un edificio de piedra de estilo regional, se ubican el resto de las habitaciones, el bar, el restaurante de banquetes y otros espacios comunes. Entre los dos edificios un tranquilo jardín con las mejores vistas al torreón.

El parador de Villalba (en gallego: Parador de Vilalba) es un establecimiento hotelero de 4 estrellas, perteneciente a la empresa pública española Paradores de Turismo, situado en el municipio de Villalba, en la provincia española de Lugo. Originalmente se encontraba sobre una torre del homenaje del siglo XV del castillo de los Condes de Andrade. Era un parador de 3 estrellas y poseía 6 habitaciones. Recientemente se amplió realizándose un edificio anexo con 42 nuevas habitaciones, manteniendo el equilibrio con el entorno y adquiriendo la categoría de 4 estrellas.

Municipio: Vilalba
Provincia: Lugo
Situación: Rúa Valeriano Valdesuso, s/n
Contacto: Tfno.: 982 51 00 11   Fax.982 51 00 90
Web: https://www.parador.es/es/paradores/parador-de-vilalba

TorreVilalba.JPG

 

Un Segundo de Paz

El Puente

No hace mucho tiempo, dos hermanos que vivían en granjas adyacentes cayeron en un conflicto. Este fue el primer problema serio que tenían en 40 años.

Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas seguido de semanas de silencio.

Una mañana alguien llamó a la puerta de Luis. Al abrir la puerta, encontró a un hombre con herramientas de carpintero.

“Estoy buscando trabajo por unos días”, dijo el extraño, “quizás usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso”.

“Sí”, dijo el mayor de los hermanos, tengo un trabajo para usted.

Mire al otro lado del arroyo, en aquella granja vive mi vecino, bueno, de hecho es mi hermano menor.

La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros pero él desvío el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. Él pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero le voy a hacer una mejor.

¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? Quiero que construya una cerca de dos metros de alto, no quiero verlo nunca más.
El carpintero le dijo: “Creo que comprendo la situación”.

El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo.

Cerca del ocaso, cuando el granjero regresó, el carpintero justo había terminado su trabajo.

El granjero quedó con los ojos completamente abiertos, su quijada cayó.

No había ninguna cerca de dos metros. En su lugar había un puente que unía las dos granjas a través del arroyo. Era una fina pieza de arte, con todo y pasamanos.

En ese momento, su vecino, su hermano menor, vino desde su granja y abrazando a su hermano mayor le dijo:
“Eres un gran tipo, mira que construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho”.

Estaban en su reconciliación los dos hermanos, cuando vieron que el carpintero tomaba sus herramientas.
“No, espera”. “Quédate unos cuantos días, tengo muchos proyectos para ti”, le dijo el hermano mayor al carpintero.

“Me gustaría quedarme”, dijo el carpintero, “pero tengo muchos puentes por construir”.

Muchas veces dejamos que los malentendidos o enojos nos alejen de la gente que queremos, muchas veces permitimos que el orgullo se anteponga a los sentimientos, no permitas que eso pase.

Fuente: enbuenasmanos

 

Literatura del Camino

AL FIN DEL MUNDO
Vivencias de dos peregrinos en el Camino de Santiago

Al fín del MundoEditorial: Círculo rojo Autor: Ignacio Perurena Borobia

ISBN: 978-84-9991-382-7

Publicación: 2011

Páginas: 440

Medidas: 15 x 21 x 3 cm.

Resumen: Ignacio Perurena Borobia (San Sebastián, 1966). Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra. Compatibiliza su actividad profesional con la investigación histórica y la escritura «Al fin del mundo» es el diario de un peregrino. Un cuaderno de viaje en el que el lector acompañará a sus protagonistas desde Roncesvalles hasta Santiago de Compostela y Finisterre, compartiendo con ellos sus encuentros, vivencias y aprendizajes. Es un relato real, transcrito a pie de etapa, del tránsito a una vivencia que transcurre al margen de la existencia cotidiana:
«Durante un tiempo hemos formado parte de ese torrente que golpea con fuerza el umbral de lo divino. Es lo único que no debemos olvidar.»

Para más información, pinchar aquí

 

Oportunidades

Calcetin blanco de algodón

Calcetín corto con cruz santiago  Calcetín corto con flecha amarilla

 

 

 

 

 

 

 

 

Calcetín de caña alta fabricado en algodón, especialmente diseñado para caminar con zapatilla alta o bota.

Está fabricado en algodón que es una fibra natural, la fibra más utilizada mundialmente en prendas que están en contacto directo con la piel.

El algodón es suave, higiénico y duradero. No produce alergias ni malos olores, lavable a máquina y resistente al roce.

Una capa interior de poliamida en toda la estructura del calcetín le aporta mayor resistencia y alarga su vida útil.

Una capa exterior de poliamida refuerza el pie, talón y puntera en las zonas de máxima fricción.

Rizo en toda la planta del pie para mayor comodidad y absorber mejor el sudor corporal.

Ideal para largas caminatas en climas cálidos y templados.

Para más información pinchar aquí

 

Algo de Historia

Vilalba

Las primeras referencias a la villa actual datan del siglo VI, del concilio celebrado en Lugo, donde se la cita como el Undecimus comitatus Montenegrinus dicitur. Se alude a la villa de Santa María de Montenegro bajo la protección de la familia del mismo nombre. En el siglo VIII la villa sufrió un incendio que la destruyó completamente.

Posteriormente en el siglo XII aparece referida con el nombre de Vilarente.​ El coto de Vilarente se dividió en el año 1128 entre el Prelado y don Rodrigo Velaz, Conde de Montenegro.

Se cree que el primitivo castillo fue levantado en el siglo XIII por un tal Rodrigo Sánchez, aunque existen menciones anteriores, en torno al siglo XI, a una fortaleza sita en el lugar. Dicha fortaleza era feudo de don Fernán Ruiz de Castro, señor de Lemos, pero al parecer fue donada por el rey Sancho IV y su esposa María de Molina al infante don Felipe. Dicha donación supuso un enfrentamiento entre el de Lemos y el Infante, que acabó con la muerte de don Fernán Ruiz en un duelo celebrado en Monforte.

A principios del siglo XIV la villa era señorío de don Fernando Ruíz de Castro hasta que, en 1364, el rey Pedro I hizo donación de ella a Fernán Pérez de Andrade, apodado O Boo. Desde entonces la villa aparece íntimamente ligada a la dinastía Andrade. Le sucede su hermano don Pedro Pérez de Andrade y el hijo de este, don Nuño Freyre de Andrade. Su conducta y trato cruel promovió que se hiciese contra él la primera revolución irmandiña, en 1431, en la que destruyeron muchas de sus propiedades y varias fortalezas, entre ellas el primitivo castillo de Villalba. Derrotados los plebeyos en la batalla de Puentedeume, fueron ahorcados muchos de ellos y los demás obligados a restaurar a su costa los desperfectos causados en los castillos, quedando todos ellos de nuevos sometidos y tratados con mayor dureza que antes de la sublevación.

En 1442 otro Fernán Pérez de Andrade obtuvo la confirmación del señorío por parte del rey Juan II. En el año 1467, el año de la segunda y verdadera Revuelta Irmandiña, Alfonso de Lanzós, Pedro de Osorio y Diego de Lemos dirigieron un auténtico ejército popular que acabó con todas las fortificaciones de los Andrade, con excepción de la de Moeche, en Pontedeume, e hicieron huir a este Fernán Pérez de Andrade, llamado O Mozo.

En 1486 Diego de Andrade es nombrado Conde de Villalba por los Reyes Católicos. Su hijo Fernando de Andrade e Pérez das Mariñas ostentó los títulos de Señor de Pontedeume, Ferrol y Villalba, segundo Conde de Villalba y primer Conde de Andrade, por designación real. Su hija, doña Teresa de Andrade de Ulloa y Zúñiga, Condesa de Villalba, casó con don Fernán Ruiz de Castro, primer marqués de Sarria. Por razón de este matrimonio la villa de Villalba y todas las demás que constituían los estados de Andrade, se incorporaron a la casa de Lemos, que los poseyó hasta principios del siglo XIX. Después el condado de Villalba pasó a la casa de Berwick y Alba, donde actualmente radica.

La historia de Villalba tuvo un tranquilo discurrir durante los siglos XVI y XVII. La introducción del maíz de América produjo una mejora en la situación económica de la hidalguía de la zona, lo que se tradujo en la aparición de algunas suntuosas casas hidalgas en los alrededores. Durante el siglo XIX Villalba también sufrió las consecuencias de la Invasión Francesa y la primera guerra carlista. Ya en el siglo XX la villa fue el centro de una intensa actividad intelectual y cultural.