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El Camino de Santiago para discapacitados: realidad y consejos

03 octubre 2019 / Mundicamino

El Camino de Santiago para discapacitados es viable. Eso sí, exige una preparación previa y un esfuerzo mayor para planificar el recorrido y adecuarlo a las posibilidades reales de la persona con dificultades.

Todo sea dicho, no es algo nuevo. En tiempos remotos ya se menciona la existencia de personas con limitaciones físicas o psíquicas que lo completaron.

Nada es imposible si te lo propones, y el Camino para discapacitados es un excelente ejemplo de ello.

Consideraciones esenciales sobre el Camino de Santiago para discapacitados

De igual manera que frenar la ilusión, las ganas y las ansias de hacer el Camino de Santiago a una persona con limitaciones es una estupidez, lanzarse a hacerlo sin una adecuada preparación es una locura.

Siempre es fundamental, pero en estos casos más que nunca: planifica el recorrido minuciosamente, considerando cuáles son las etapas asumibles, los caminos idóneos y los alojamientos en los que pararéis. Ten en cuenta, además, que algunos de ellos se encuentran completamente adaptados, incluidos un buen número de albergues.

6 consejos esenciales

1. Hay que hacer la ruta en compañía de gente capaz de ayudar o integrado en un grupo compacto.

2. Es fundamental haberse preparado físicamente para el sobreesfuerzo. Pero no solo la persona discapacitada, también su lazarillo o acompañante.

3. Crea rutas alternativas, no te obceques en seguir los tramos marcados. Evita los trayectos escarpados, los bosques y las rutas más difíciles.

4. Adapta las ayudas técnicas que utilizamos habitualmente. Así, por ejemplo, es necesario llevar una silla de ruedas adecuada o dotada con handbike.

5. No hay que obcecarse en cubrir las etapas completas, sino marcar un ritmo adecuado y seguirlo con tranquilidad, obviando los tramos oportunos y olvidándote del resto.

6. Realiza la peregrinación en primavera. Las temperaturas son más suaves y no llueve, lo cual puede convertir en impracticables para las sillas de ruedas los caminos de tierra.

Qué ruta elegir

Ya hemos dicho que resulta innecesario querer cumplir a rajatabla todos los itinerarios del Camino.

Pero, salvo que el protagonista de la hazaña tengo un deseo personal específico por realizar cierta ruta, el Camino Francés es el más recomendable para las personas con dificultades físicas o psíquicas.

Al ser la vía más concurrida, es la más adaptada a sus necesidades y la que cuenta con más y mejores alojamientos accesibles.

Claves según la discapacidad

1. Física. Si el peregrino tiene problemas de movilidad, el entrenamiento previo es fundamental y el peso de su mochila lo más reducido posible.

2. Psíquica. Lo mejor es peregrinar en compañía de una persona de confianza que conozca la discapacidad y sea capaz de prestar las ayudas necesarias.

3. Auditiva. En realidad, pueden ser autónomos si incrementan la atención y están más pendientes de las alertas del entorno, especialmente en zonas de tráfico.

4. Visual. Contar con el apoyo de un compañero es necesario para poder adaptarse al terreno, los desniveles y las circunstancias del itinerario.

Todos podemos hacerlo. El Camino de Santiago para discapacitados es una realidad, factible para cualquiera si actúas con sensatez y te has preparado correctamente.

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