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Camino Lebaniego

Cultura

San Vicente de la Barquera

Villa aforada por Alfonso VIII en 1210, con jurisdicción marítima sobre el tramo de costa comprendido entre Punta Bayota y la tierra de Llanes, fue parte de la Merindad de las Asturias de Santillana.
Asentada sobre el mismo solar donde posiblemente estuvo el puerto romano de Verasueca y el altomedieval de Apleca. En el periodo medieval, el rey Alfonso I el Católico, yerno de Pelayo, fortificó y repobló la villa con cristianos rescatados de los moros.
Dos momentos históricos importantes para la villa fueron la concesión de los Fueros en 1210 por el rey Alfonso VIII y la llegada de Carlos I en 1517, quién descanso en la villa de San Vicente antes de coronarse emperador.
Tuvo una intensa actividad pesquera en la Baja Edad Media protagonizada por la Cofradía de Pescadores y Mareantes del Señor San Vicente, ya que tenía ordenanzas a comienzos del siglo XIV. Desde finales del XV contaba con una estimable flota de un tipo propio de barcos, las «Chalupas de San Vicente» con la que navegaban entre el mar de Irlanda y las Canarias, de las que un importante contingente participó en el segundo viaje colombino, el que colonizó la isla La Española.

La Acebosa

Los primeros datos históricos conocidos, se sitúan en la época romana, en la que, según parece, los orgenomescos, tribu de cántabros, utilizó como salida al mar el puerto de San Vicente. Alfonso I el Católico (S.VIII) repobló y fortificó la villa que consiguió un notable desarrollo gracias a los privilegios conseguidos por medio de los Fueros, otorgados por Alfonso VIII (año 1210). La visita del que fuera emperador Carlos I en el año 1517 y las crónicas existentes sobre las fiestas con que fue agasajado y las descripciones de la villa en esa época constituye uno de los momentos de mayor esplendor y orgullo de los barquereños. En los años sucesivos el azote de la peste y diversos incendios provocaron su declive.

Hortigal

Estrada

Serdio

A partir de los yacimientos arqueológicos localizados en el territorio ha sido posible recomponer parte de los primeros episodios de este lugar. Dicho pueblo cántabro, como el resto de los grupos de la región, subsistía gracias a una agricultura muy básica, basada sobre todo en cereales, ya que por aquel entonces la vegetación era mucho más densa que la actual.
Desde el siglo XV y hasta que Fernando VII se reservó mediante la Real Célula de 1814 los nombramientos de los alcaldes mayores y corregidores, éstos eran designados por los marqueses para el ejercicio de la jurisdicción civil y criminal, como ocurría también en Rionansa y Tudanca.

Muñorrodero

Camijanes

Camijanes tiene una mención documental más antigua en el Ayuntamiento de Herrerías. En efecto, en un documento del Monasterio de Santo Toribio de Liébana del año 951 aparece una donación de tierras en Camilianes. En la Edad Media formó parte de la Merindad de las Asturias de Santillana. Esta localidad tuvo un especial desarrollo al ser un barrio de ferrerías. Camijanes, junto con Casamaría, Cades y Rábago, formó parte del primer ayuntamiento constitucional de Herrerías, durante el Trienio Liberal.

Cabanzón

Esta localidad aparece mencionada en el año 1111, en el Cartulario del Monasterio de Santillana del Mar. A finales de la Edad Media, debió existir cierta dependencia señorial, pues aparecen en esta localidad vasallos de los condes de Castañeda. Esta localidad formó parte del primer ayuntamiento constitucional de Val de San Vicente, durante el Trienio Liberal; en 1835 pasó a formar parte del de Herrerías.

Cades

Su término estuvo habitado desde antiguo, como demuestra que aquí se localice el yacimiento prehistórico de La Pica, donde hay vestigios del Paleolítico, incluido arte parietal. Esta localidad aparece mencionada documentalmente hacia el año 1000. En la Edad Media formó parte de la Merindad de las Asturias de Santillana. A finales de la época medieval, pasó a depender de la Casa de la Vega. Ya desde el siglo XII, se desarrolló en este territorio numerosas ferrerías o lugares donde se trataba el mineral de hierro, de donde nace el nombre con el que es conocido el municipio. De todas ellas, la más destacada fue precisamente la de Cades, mencionada en el Catastro de Ensenada (1752).En la ferrería de Cades se obtenían lingotes de hierro a partir del mineral, sin fundirlo por entero. Sufrió abandono durante la segunda mitad del siglo XIX y, después de ser restaurada en el año 2000, fue convertida en un centro de interpretación.
Cades, junto con Casamaría, Camijanes y Rábago, formó parte del primer ayuntamiento constitucional de Herrerías, durante el Trienio Liberal.