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Camino Sanabrés

Etapa

8

Cultura

Ruta principal

A Gudiña

Los antiguos pobladores dejaron sus huella en A Gudiña como lo demuestra los castros hallados en el paraje de la Ribera y en A Barxa.
Riegan el municipio varios ríos de escaso caudal, aunque en invierno, aumentan notablemente su volumen debido a las intensas lluvias y nevadas: A Ribeira, A Veiga, O Mente, Parada, Pereira, Ribeiriña,y Carracedo. Tomando la carretera hacia Vilariño de Conso, puede contemplarse el embalse de As Portas. Con tanta agua no es difícil imaginar la fertilidad de la tierra de cultivo que produce hortalizas de gran calidad, patatas, pimientos, lechugas, tomates, etc.Los montes están poblados de castaños, pinos, y brezales, habitados por conejos, liebres, tejones, lobos, jabalíes, perdices, codornices, además de varias especies de reptiles.

A Venda da Teresa

Sobre los rios y la fauna cabe decir que su tierra es regada por varios ríos de escaso caudal y que en época de invierno aumentan notablemente su volumen de agua debido a las frecuentes nevadas y lluvias, mientras que en el verano descienden considerablemente.
En lo que se refiere a la vegetación, sus montes están poblados por «carballos» castaños, pinos (especie de la que se repoblaron grandes extensiones de tierra), además de «buxos», «toxais», «breixos», etc., teniendo en las partes inferiores de los valles muy buenas praderas, que son regadas por la abundante agua que poseen.
Tienen además muy buenas tierras para el cultivo de hortalizas, patatas, lechugas, tomates, pimientos, además de centeno, maíz o remolacha

A Venda da Bolaño

Se han encontrado restos de asentamientos humanos del período Megalítico.
De la cultura castreña destacan los Castros de Cerdeira y A Medorra.
Existe un miliario que determina que una calzada romana pasaba por la zona.

Campobecerros

Son interesantes los restos arqueológicos del Castro de Cabanca, en Casteliños, que han dejado constancia de la ocupación humana de estas tierras desde la antigüedad.
La depresión tectónica está avenada por el río Támega, que discurre hacia el sur, por ser afluente del río Duero, y baña las tierras meridionales del municipio. Completan la red fluvial numerosos ríos, el más importante de los cuales es el Camba, que está represado en el embalse das Portas.

Porto Camba

Durante la Edad Media, y gran parte de la Moderna, Monterrei tuvo gran influencia en aspectos económicos, políticos y culturales dentro de Galicia y España. Por este motivo, D. Federico Justo Méndez, autor del libro Brotes de Raices Historicas, afirmaba: «los vinos del valle de Monterrei, por su excelente calidad se codearon con los vinos de Oporto, llegando incluso su comercialización a distintas partes de América. Durante la época del V Conde de Monterrey, a quien el Rey Felipe II le concedió el titulo de virrey con el fin de gobernar las nuevas colonias españolas en America, comercializando así los vinos de Monterrei en esas regiones».
Más recientemente, se puede destacar que, a mediados del siglo pasado, Monterrei fue una zona productora de grandes cantidades de vino de buena calidad para esa época. Una buena prueba de esta afirmación son las grandes bodegas que existían en la comarca, con lagares de piedra y grandes cubas de madera de roble.

As Eiras

Los castros de Cerdeira y A Medorra y un miliario de una vía militar romana evidencian el paso y presencia por estas tierras de antiguos pueblos. De hecho existen importantes yacimientos importantes confirman la presencia romana, así como la calzada romana, itinerario del s. XVIII conocido como “Vía nova” de Artúrica Augusta (Astorga) a Bracara Augusta (Braga) que atraviesa la zona. Más adelante, dicha calzada se convierte en Ruta Xacobea, camino medieval de peregrinos y mercaderes que se dirigen a Compostela.

Laza

LAZA, Tierra de peliqueiros En este carnaval gallego las estrellas indiscutibles son los peliqueiros, las hormigas, la harina o la morena. Los días que no debes perderte la fiesta: el domingo y martes de carnaval. Todos los que se pasean por Laza sufren las bromas típicas de esta fiesta. Prepárate para llenarte de harina hasta las orejas y para llevarte algún recuerdo animal a casa. Alguna hormiga siempre puede colarse. El domingo comienza la fiesta en serio. A la salida de misa los peliqueiros saludan al pueblo. Este día y el martes serán los únicos en los que podrás verlos por las calles. ¿Quienes son? Son las máscaras típicas de aquí. Se les llama así porque llevan pelica: una piel de perro o de oveja que le cuelga como si fuese una melena. En la cara: el cigarrón, la genuina careta de esta vestimenta. Los peliqueiros van echando harina y hormigas a todo aquel que se cruza en su camino. En la mano cargan con la fusta o zamarra para abrirse camino entre la gente. Es símbolo de autoridad y también sirve para saludar o pegar. Todo este ritual, según la tradición, sirve para parodiar a los recaudadores de impuestos del valle de Monterrei. Los Condes de este valle, en el que están situados Laza y Verín, mandaban a sus cobradores al pueblo y les exigían fuertes tributos.
Los peliqueiros y la morena: Sus reglas son muy estrictas. Un buen peliqueiro no debe hablar, debe caminar a saltos pequeños y bailar constantemente. A cambio el público no podrá tocarlos.

Ruta alternativa

A Gudiña

Los antiguos pobladores dejaron sus huella en A Gudiña como lo demuestra los castros hallados en el paraje de la Ribera y en A Barxa.
Riegan el municipio varios ríos de escaso caudal, aunque en invierno, aumentan notablemente su volumen debido a las intensas lluvias y nevadas: A Ribeira, A Veiga, O Mente, Parada, Pereira, Ribeiriña,y Carracedo. Tomando la carretera hacia Vilariño de Conso, puede contemplarse el embalse de As Portas. Con tanta agua no es difícil imaginar la fertilidad de la tierra de cultivo que produce hortalizas de gran calidad, patatas, pimientos, lechugas, tomates, etc.Los montes están poblados de castaños, pinos, y brezales, habitados por conejos, liebres, tejones, lobos, jabalíes, perdices, codornices, además de varias especies de reptiles.

A Venda da Teresa

Sobre los rios y la fauna cabe decir que su tierra es regada por varios ríos de escaso caudal y que en época de invierno aumentan notablemente su volumen de agua debido a las frecuentes nevadas y lluvias, mientras que en el verano descienden considerablemente.
En lo que se refiere a la vegetación, sus montes están poblados por «carballos» castaños, pinos (especie de la que se repoblaron grandes extensiones de tierra), además de «buxos», «toxais», «breixos», etc., teniendo en las partes inferiores de los valles muy buenas praderas, que son regadas por la abundante agua que poseen.
Tienen además muy buenas tierras para el cultivo de hortalizas, patatas, lechugas, tomates, pimientos, además de centeno, maíz o remolacha

A Venda da Bolaño

Se han encontrado restos de asentamientos humanos del período Megalítico.
De la cultura castreña destacan los Castros de Cerdeira y A Medorra.
Existe un miliario que determina que una calzada romana pasaba por la zona.

Campobecerros

Son interesantes los restos arqueológicos del Castro de Cabanca, en Casteliños, que han dejado constancia de la ocupación humana de estas tierras desde la antigüedad.
La depresión tectónica está avenada por el río Támega, que discurre hacia el sur, por ser afluente del río Duero, y baña las tierras meridionales del municipio. Completan la red fluvial numerosos ríos, el más importante de los cuales es el Camba, que está represado en el embalse das Portas.

Porto Camba

Durante la Edad Media, y gran parte de la Moderna, Monterrei tuvo gran influencia en aspectos económicos, políticos y culturales dentro de Galicia y España. Por este motivo, D. Federico Justo Méndez, autor del libro Brotes de Raices Historicas, afirmaba: «los vinos del valle de Monterrei, por su excelente calidad se codearon con los vinos de Oporto, llegando incluso su comercialización a distintas partes de América. Durante la época del V Conde de Monterrey, a quien el Rey Felipe II le concedió el titulo de virrey con el fin de gobernar las nuevas colonias españolas en America, comercializando así los vinos de Monterrei en esas regiones».
Más recientemente, se puede destacar que, a mediados del siglo pasado, Monterrei fue una zona productora de grandes cantidades de vino de buena calidad para esa época. Una buena prueba de esta afirmación son las grandes bodegas que existían en la comarca, con lagares de piedra y grandes cubas de madera de roble.

As Eiras

Los castros de Cerdeira y A Medorra y un miliario de una vía militar romana evidencian el paso y presencia por estas tierras de antiguos pueblos. De hecho existen importantes yacimientos importantes confirman la presencia romana, así como la calzada romana, itinerario del s. XVIII conocido como “Vía nova” de Artúrica Augusta (Astorga) a Bracara Augusta (Braga) que atraviesa la zona. Más adelante, dicha calzada se convierte en Ruta Xacobea, camino medieval de peregrinos y mercaderes que se dirigen a Compostela.

Laza

LAZA, Tierra de peliqueiros En este carnaval gallego las estrellas indiscutibles son los peliqueiros, las hormigas, la harina o la morena. Los días que no debes perderte la fiesta: el domingo y martes de carnaval. Todos los que se pasean por Laza sufren las bromas típicas de esta fiesta. Prepárate para llenarte de harina hasta las orejas y para llevarte algún recuerdo animal a casa. Alguna hormiga siempre puede colarse. El domingo comienza la fiesta en serio. A la salida de misa los peliqueiros saludan al pueblo. Este día y el martes serán los únicos en los que podrás verlos por las calles. ¿Quienes son? Son las máscaras típicas de aquí. Se les llama así porque llevan pelica: una piel de perro o de oveja que le cuelga como si fuese una melena. En la cara: el cigarrón, la genuina careta de esta vestimenta. Los peliqueiros van echando harina y hormigas a todo aquel que se cruza en su camino. En la mano cargan con la fusta o zamarra para abrirse camino entre la gente. Es símbolo de autoridad y también sirve para saludar o pegar. Todo este ritual, según la tradición, sirve para parodiar a los recaudadores de impuestos del valle de Monterrei. Los Condes de este valle, en el que están situados Laza y Verín, mandaban a sus cobradores al pueblo y les exigían fuertes tributos.
Los peliqueiros y la morena: Sus reglas son muy estrictas. Un buen peliqueiro no debe hablar, debe caminar a saltos pequeños y bailar constantemente. A cambio el público no podrá tocarlos.