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Sahagún: Para descansar como un rey en mitad del Camino

25 noviembre 2019 / lanuevacronica.com

Llegan hasta Sahagún los pies de los peregrinos fatigados de recorrer un Camino, el de Santiago, que se hace duro a estas alturas del viaje para los que iniciaron a dar sus pasos en Francia camino de la tumba del Apóstol. El cansancio se despeja cuando el peregrino deja el camino a un lado y se deja llevar por las apacibles calles de la localidad facundina. En ella sus ojos se embelesan con la arquitectura de otros tiempos, como la mudéjar que allí cobra su máxima expresión, y tal es el viaje al pasado que hasta la mochila deja de pesar y el lugar no invita más que a conocerlo.

Al patrimonio arquitectónico, mucho, muy variado y de todas las épocas, se le suman numerosos atractivos como es la multitud de establecimientos hosteleros en los que pararse a degustar sabrosos platos con los que recomponer las fuerzas para seguir al día siguiente. De tal magnitud es la importancia del Camino de Santiago en la villa de Sahagún que hasta será sede en 2020 de Las Edades del Hombre con motivo del Año Jacobeo que está por llegar, una nueva oportunidad para que más allá del Camino de Santiago se pueda conocer esta localidad en pleno esplendor.

Sahagún, villa situada en el sureste de la provincia de León, está enmarcada entre los ríos Cea y Valderaduey, en plena comarca de Tierra de Campos. Fue un territorio que ya fue elegido como apropiado para que se asentasen poblaciones allá por el siglos II y III. Fue de aquello que posteriormente allí se levantó el santuario en honor a los mártires Facundo y Primitivo, consolidándose este en el siglo XIcon la llegada de la Orden de Cluny y la concesión del fuero a la villa por el rey Alfonso VI de León. Este precisamente dejó dicho ser allí enterrado y sus restos reposan ahora en un panteón pendiente de rematarse obra del escultor leonés Amancio González.

Las huellas de la Historia en Sahagún dejaron numerosos templos que aún hoy se conservan con una belleza imponente merecedora de ser declarados como Bien de Interés Cultural como son La Peregrina, San Lorenzo, San Tirso, el monasterio de San Benito y el de San Pedro de las Dueñas. Pero aún hay más y no por no tener este sobrenombre menos importantes para el patrimonio facundino y estos son San Juan, la ermita del Puente y la Trinidad.

Ante todos ellos transcurren destacadas procesiones en una Semana Santa que impone por lo solemne y lo tradicional. Es en estas fechas cuando los vecinos de Sahagún abren sus brazos de par en par para recibir a cuantos visitantes quieran contemplar con ellos la belleza de su arte sacro, igual que lo hacen durante sus fiestas patronales en honor a San Juan de Sahagún, en junio.

La intensa vida monacal en Sahagún atrajo a ella importantes hechos como el que concede a la villa el honor de haber sido la primera de los Reinos de España en contar con una Escuela de Juglares. Fue el mejor lugar en el que en la Edad Media enseñaban a contar historias, las que ahora cuentan de Sahagún quienes se animan a conocerlo y quienes se dejan cautivar para descansar allí como reyes.