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El Camino dejó en Galicia cien millones de euros en 2016

08 agosto 2017 / Mundicamino

El tramo de O Cebreiro a Santiago absorbió el 40% de esta cantidad, y los gastos en Santiago de Compostela, el 34. La ruta que más crece es la portuguesa, con 50.000 peregrinos el año pasado, y la más estancada, la del Norte, con 17.000.

Una imagen vale más que mil palabras, dicen. Pues la elegida sería esta, cualquier tarde de 1980 en O Cebreiro: niebla, silencio y economía de subsistencia. Treinta años después, los 22.057 peregrinos que decidían iniciar en esa puerta de Galicia el Camino de Santiago, y los más de 100.000 que por allí pasaron en 2016, convertieron esa imagen en otra muy diferente: pallozas reconvertidas en tiendas de souvenirs, albergues, indicaciones en varias lenguas y casas abiertas ya como establecimientos hoteleros.

En Galicia, los 277.854 peregrinos que llegaron a Santiago de Compostela a pie, en bici o a caballo gastaron cerca de 100 millones de euros en el año 2016. Supone un 36% del total estatal, de 281.959.917 euros, según los datos elaborados por la Federación de Asociaciones del Camino de Santiago, que por el momento es la única entidad que publica estudios anuales sobre el flujo monetario en el que se traduce la peregrinación desde el Año Santo Xacobeo 1993.

La cifra en la que se basan para realizar los cálculos es la de 38 euros de gasto por peregrino y etapa, que este año subió cinco euros con respecto al anterior.

La federación elabora estos estudios a partir de las cifras propiciadas por la Oficina del Peregrino, donde se registran todos aquellos que reciben la ‘compostela’, y a una encuesta a la que respondieron el año pasado 1.000 personas. Sin embargo, las cantidades son aproximadas y previsiblemente mayores, ya que no incluyen el porcentaje que no solicita la certificación, ni todos aquellos que, por realizar el camino por etapas, no llegan a Santiago en una única anualidad.

CRECIMIENTO CONSTANTE. Desde el reconocimiento del Camino de Santiago como primer itinerario cultural europeo en 1987, y como Bien Mundial en 1993, el número de peregrinos no ha parado de crecer en Galicia, y por tanto tampoco lo ha hecho la cantidad de flujo monetario.

En 2016, la cifra creció en diez millones de euros a nivel estatal con respecto al 2015, cuando los peregrinos gastaron 272.387.348 euros. Estos datos reflejan una progresión que también se dio en años anteriores. En el 2013, la cantidad fue de 220.148.976 euros; en 2012, de 194.179.136. Si nos retrotraemos en el tiempo y comparamos los datos con los de hace diez años, en el 2006 los 100.377 peregrinos que recogieron la ?compostela? gastaron un total de 89.655.451 euros. En diez años, las cifras se han multiplicado por tres, según la federación.

REPARTO. De los cien millones de euros que el Camino aporta a la economía gallega, un total de 34.731.750 (el 34,7%) quedaron en Santiago, según los datos facilitados por la federación, que calcula que cada viajero gastó allí 125 euros.

Otros 62.542.724 se repartieron en el mapa de las distintas rutas. Entre todas ellas, sigue siendo el Camino Francés el que absorbe un mayor flujo de peregrinos (del 63,37%) y el que más dinero deja en Galicia. Solamente en el tramo de O Cebreiro a Santiago el impacto ha sido de 39.544.366 euros, el 40% del gasto total. Las localidades por las que transcurre (Triacastela, Samos, Sarria, Portomarín, Palas de Rei, Melide y Arzúa) fueron las primeras en pintar de oro las flechas amarillas que conducen a la capital de Galicia.

Sin embargo, el mapa de peregrinaciones también ha cambiado desde el inicio de su promoción. En el año 2006 la ruta francesa absorbía el 82% del flujo de peregrinación, lo que implica una bajada de veinte puntos en diez años. ¿Dónde se han repartido esos peregrinos? La oficialidad que en los últimos años fueron adquiriendo las distintas rutas, que hoy suman nueve, ha ayudado a ramificar los caminos.

El siguiente itinerario favorito es el Camino Portugués, elegida por casi 50.000 personas el pasado año (el 17,83% de la peregrinación), y que ha dejado en Galicia un total de 10.648.512 euros. Esta variante, que entra en Galicia por Tui y pasa por Pontevedra, es además la que más crecimiento ha experimentado, de casi 12 puntos desde el año 2006, que se han ido sumando año tras año de forma progresiva.

A él le sigue el Camino del Norte, que ha tenido en el último año un impacto de 4.312.259 euros, escogido por 17.289 peregrinos, el 6,22% del total. Sin embargo, este porcentaje se ha mantenido prácticamente invariable en los últimos cinco años, y solamente ha crecido un punto desde hace diez. La declaración como Bien Mundial de esta variante que comienza en Irún y entra en Galicia por Ribadeo parece no haberse traducido en un aumento.

El Camino Primitivo estaría en cuarto lugar, recorrido por 12.089 peregrinos en el año 2016, lo que supone el 4,35% del flujo de la peregrinación, que gastaron 3.074.276 euros en Galicia a lo largo de la ruta. Su evolución, sin embargo, es positiva. En el año 2006 solamente la elegían el 1,5% de los peregrinos, un total de 1.588. En diez años, por tanto, ha crecido tres puntos, uno de ellos del 2014 -con un porcentaje del 3,48%- al 2015 -donde alcanzó el 4,37%-, tras su declaración como Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco en el verano del 2015. Esa cifra se ha mantenido prácticamente en el 2016, pero tampoco ha crecido durante el año pasado.

La siguiente ruta, por importancia económica, es la Vía de la Plata, que ocupa el quinto lugar, con un total de 9.067 peregrinos en 2016, el 3,26%. Este antiguo itinerario romano, que unía las ciudades de Mérida y Astorga, empezó a utilizarse en la época medieval como ruta jacobea. Muchos peregrinos siguen este trazado, y en Astorga se suman al Camino Francés. Otros se desvían por la variante sanabresa, que entra en Galicia por A Gudiña, y continúa por Laza, Xunqueira de Ambía, Ourense, Cea, A Laxe y Outeiro, hasta llegar a Santiago, un trayecto -el más largo de Galicia- en el que han dejado un total de 2.411.822 euros en 2016.

Sin embargo, el Camino Inglés es preferido a la variante sanabresa, aunque su impacto económico, por ser más corta, la sitúe en el sexto lugar. Con dos variantes, desde Ferrol -la más seguida- o desde A Coruña, esta ruta fue elegida por 9.703 peregrinos el año pasado, un 3,49% que dejó un total de 1.622.341 euros.

En el séptimo puesto estaría la variante de la costa del Camino Portugués, que empieza en Galicia en A Guarda -a donde se llega en barco desde la vecina portuguesa Camiña- y atraviesa los municipios de O Rosal, Oia, Baiona, Nigrán y Vigo hasta Redondela, para enlazar allí con el Camino Portugués. Esta variante, elegida por el 0,94% de los peregrinos -un total de 2.600- supuso una riqueza de 695.600 euros.

Para 770 peregrinos el año pasado, el destino no fue Santiago de Compostela sino Fisterra o Muxía. En esas tres o cuatro etapas que alcanzan y recorren la Costa da Morte, dejaron un total de 146.300 euros. Esta opción representa solamente el 0,28% de la peregrinación.

El Camino de Invierno, que como su nombre indica era una variante para los peregrinos que preferían sortear el Alto do Cebreiro, fue recorrido el año pasado por 287 caminantes (el 0,1 %), que gastaron 88.248 euros en su itinerario a Compostela.

Por último, un total de 436 viajeros escogieron otras rutas a Compostela que todavía no gozan del carácter oficial de las anteriores. Estos abanderados gastaron aproximadamente un total de 116.000 euros.

La suma de los gastos de todas las rutas, más los realizados en Compostela, asciende a 97.274.474 euros. Pero al margen de estas cantidades, la Federación de Asociaciones del Camino de Santiago también contabiliza los gastos ‘pre-Camino’ y ‘post-Camino’ en los estudios que elabora.

En los primeros, incluye los derivados de los preparativos, y que estiman en una media por persona de 200 euros. Según la entidad, en Galicia los viajeros invirtieron 1.682.800 euros en equiparse para cualquiera de las rutas. Los segundos se refieren a los gastos de transporte que cada peregrino realizaría para volver a casa, y que en el conjunto del Estado se contabilizan en un total de 15.528.750 euros.

Si sumamos todas estas cifras, obtenemos 98.957.274 euros, un importe que sería superado por el porcentaje de gastos de transporte que correspondería a Galicia, pero cuya cifra desconocemos. Una cantidad que será mayor el próximo año, lo que también alerta sobre la necesidad de gestionar la masificación, dotar de servicios a la ruta y cuidar debidamente el patrimonio. Por mucho que cambie la estampa, O Cebreiro tiene que ser reconocible.