Apostol

Inicio / Actualidad / Que llevar en la mochila para hacer el Camino de Santiago

Que llevar en la mochila para hacer el Camino de Santiago

21 noviembre 2020 / Mundicamino

El camino francés, el inglés, el de la Vía de la Plata… existen diferentes rutas para llegar hasta Santiago de Compostela. Sea cual sea tu itinerario, ¡prepara bien el equipaje del peregrino!

¿Qué llevar al Camino de Santiago?

Para hacer el trayecto más llevadero es imprescindible que tu mochila sea liviana. Olvídate de meter cosas a granel pensando en el «por si acaso», ya que a lo largo del camino encontrarás supermercados y farmacias. No obstante, hay una serie de artículos que no pueden faltar en tu equipaje:

Documentación: DNI o pasaporte, credencial del Camino de Santiago donde ir estampando los sellos en cada etapa, tarjeta de crédito y tarjeta sanitaria. Te recomendamos que guardes en una funda todos los documentos para evitar que se mojen y, sobre todo, no los pierdas de vista ni siquiera cuando te duches.

Ropa adecuada según la estación: sombrero, chubasquero, chanclas para la ducha, camisetas de algodón y calcetines de recambio son prendas que no pueden faltarte sea la época del año que sea. Además, en verano lleva bañador, un pantalón corto y otro largo. En invierno, guantes, pantalón impermeable y camisetas interiores térmicas.

– Botiquín: algodón, alcohol, antiinflamatorios, pinzas, tiritas y lima para las uñas de los pies. Si viajas acompañado, podéis llevar un botiquín común y turnaros su transporte para repartir el peso.

– Neceser: gel para cuerpo y cabello (un único bote que sirva para lavar ambas partes), cepillo y pasta de dientes, crema solar, repelente para los mosquitos y desodorante. ¡No necesitas nada más! Los frascos de colonia y otros enseres de aseo provocarán que tu mochila pese demasiado.

Accesorios: cantimplora, navaja multiusos, gafas de sol, imperdibles, teléfono móvil con suficiente batería, cargador, papel higiénico y una bolsa para la ropa sucia o mojada.

Otros consejos para el Camino de Santiago

El día que llegues a tu meta probablemente caerá por tu mejilla alguna lágrima de emoción. El Camino de Santiago es una experiencia gratificante, pero también dura, y has de prepararte física y mentalmente antes de emprender la ruta.

Consulta las distancias que hay entre albergue y albergue para calcular cuánto andarás cada día. En los meses previos a tu aventura debes recorrer esa misma distancia varias veces a la semana.

Un bastón puede ser un gran aliado para el camino. Cuando las fuerzas flaqueen te apoyarás en él. Asimismo, te servirá para guardar el equilibrio en zonas escarpadas o pedregosas.

He aquí un pequeño truco que te resultará muy útil: unta vaselina en tus pies antes de ponerte los calcetines, ¡evitarás rozaduras y olores!

Ponte crema solar a diario aunque esté nublado. Si comienza a llover, procura que tu mochila quede resguardada bajo el chubasquero.

Te pedimos que cuides del medio ambiente. Si te entran ganas de hacer aguas mayores, entierra las heces para que no se las encuentre otro excursionista, mete el papel higiénico en una bolsa cerrada y tíralo en una de las papeleras del camino.

Recuerda que el equipaje del peregrino debe estar bien preparado para que no lleves peso de más ni objetos de menos. ¡Buen viaje!

Todo lo que no puede faltar en tu mochila