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Un peregrinaje de alto riesgo

13 septiembre 2019 / laregion.es

Tres peregrinas arrojadas contra los pretiles, una de ellas necesitada de cuidados médicos, hicieron saltar la alarma. Los 500 metros más peligrosos del Camiño de Inverno están en A Rúa y los peregrinos urgen la solución.

Los peregrinos que eligen el trazado del Camiño de Inverno en su viaje a Santiago tienen en A Rúa los 500 metros más peligrosos. Tanto es así, que en los últimos meses, tres peregrinas fueron arrojadas contra los pretiles por los vehículos que circulan por la OU-603, precisando una de ellas cuidados médicos. «Non queremos ter máis vítimas. Imos poñer tódolos medios e pedir responsabilidades», aseguró ayer la presidenta de la Asociación de Amigos del Camiño de Santiago por Valdeorras (también denominada como Amigos do Camiño de Inverno) Asunción Arias Arias.

Es menos de un kilómetro de carretera, distancia que no es excesiva pero sí sumamente peligrosa. Los peregrinos deben superar esta dificultad caminando prácticamente por la calzada, entre una pared de tierra y piedras y un barranco que tiene a la vía del ferrocarril Palencia-A Coruña en la parte inferior. Su único recurso para evitar los vehículos son los pretiles colocados para evitar caídas hacia la vía y que los peatones pueden utilizar a modo de burladeros.

El tramo entraña un enorme peligro para quienes recorren el Camiño de Inverno en solitario, pero el riesgo se dispara cuando se trata de grupos numerosos. Como solución, la asociación que fomenta esta ruta alternativa al Camiño Francés comunicó a los colectivos que prevén pasar por este punto que contacten con ella. Su presidenta explicó que, tras la llamada, avisará al Concello de A Rúa para que adopte las medidas necesarias para garantizar la seguridad, recurriendo a Protección Civil o a la Policía Local para regular el tráfico.

Los directivos de la Asociación de Amigos do Camiño de Inverno se reunieron ayer para analizar el problemático tramo rues y acordaron pedir una entrevista con la Dirección Xeral de Patrimonio para informarles del problema. Asunción Arias recordó que la norma que en 2016 aprobó el Camiño de Inverno establecía un plazo de tres años para ultimar su trazado definitivo y eliminar los tramos peligrosos. «Vence este ano. Que cumplan a Lei!», insistió.

El alcalde rues, Álvaro Fernández, maneja un trazado alternativo para eliminar el peligro. Arranca en el pueblo de San Miguel de Outeiro (Vilamartín de Valdeorras) y continúa por los caminos que discurren por la derecha de la carretera N-120 para salir al casco urbano de A Rúa. La opción no gusta al alcalde vilamartinés. Enrique Álvarez, que afirma haber «hecho los deberes», defiende continuar la senda que ya comenzó a acondicionar este Concello y que deberá ser prolongada mediante una acera volada sobre el barranco. Existe una memoria valorada en más de 400.000 euros y entregada hace un par de años a la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade, pero sin respuesta.