Apostol
Logotipo mundicamino

Inicio / Los Caminos / Vía Augusta

Vía Augusta

Volver

Etapa

1

Cultura

Cádiz

Más información



La historia de Cádiz es la propia de una ciudad marcada por su estratégica situación militar y comercial, a caballo entre el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo. La Gadir fenicia, luego Gades romana, fue fundada hacia el 1100 a.C. y es una de las ciudades más antiguas de Europa Occidental. De ella partió Aníbal para la conquista de Italia y el propio Julio César le concedió el título de civitas federata, gozando de gran prosperidad en la época romana y convirtiéndose en la segunda ciudad más poblada del Imperio durante un breve período. Su existencia queda corroborada por las citas de autores como Estrabón, Avieno y Suetonio.

La ciudad fue conquistada por los bizantinos en el año 522, reconquistada por los visigodos en el 620 y de nuevo por las tropas de Tariq Ibn Ziyad en el 711, con la batalla del Guadalete.

El monarca castellano Alfonso X el Sabio, decidido a controlar la Bahía de Cádiz y el norte de África, decide “refundar” la ciudad, tomándola en 1262.

Con la Reconquista se instauran en la Bahía de Cádiz los astilleros reales de la Corona de Castilla y con el comienzo de la era de los descubrimientos es cuando resurge la ciudad. De sus puertos partieron numerosos descubridores, como Cristóbal Colón o Álvar Núñez Cabeza de Vaca, y conquistadores en la época colonial, lo que la enriqueció y posibilitó, siglos después, la creación de una sociedad burguesa gaditana, liberal y revolucionaria. Como ciudad que tuvo el monopolio comercial con América, sede de la Casa de Contratación y Flota de Indias (1717-1790), fue escenario de numerosas batallas navales (Trafalgar, 1805) y de la creación de la primera constitución española en 1812.

En decadencia, después de su implicación en la Guerra de la Independencia y hundida tras la pérdida de Cuba, sin embargo la ciudad no paró de crecer en población (beneficiándose en este sentido del éxodo rural, sobre todo proveniente de La Janda), hasta inicios de los años noventa. Desde entonces, y sobre todo a partir del periodo 1996-2010, alrededor de 20.000 gaditanos han abandonado la ciudad.

En la historia reciente cabe destacar la importancia de la ciudad durante la Guerra Civil como base de apoyo al bando sublevado. Posteriormente, en 1947, destaca la explosión de un polvorín, cuya detonación se oyó al menos hasta una distancia de 120 km. El año 2003 el Ministerio de la Presidencia, le concedió, mediante Real Decreto 1688/2003 una Placa de Honor de la Orden del Mérito Constitucional.

Cádiz es una de las ciudades principales encuadradas en el Área Metropolitana de la Bahía de Cádiz, definida como aglomeración urbana polinuclear formada por Cádiz, Chiclana de la Frontera, Jerez de la Frontera, Puerto Real, El Puerto de Santa María y San Fernando. Tiene una población de 632.249 habitantes (INE 2008), siendo la tercera área metropolitana de Andalucía, tras de las de Sevilla y de Málaga, y la duodécima de España.

No se ha producido el fenómeno de conurbación. El motivo son las barreras geológicas que dividen las localidades, tales como la Sierra de San Cristóbal, las marismas, los ríos o el propio mar. Por tanto, no es un área metropolitana totalmente compacta y construida en todo su territorio.

Su presente se encuentra vinculado a su puerto -especializado en grandes cruceros-, astilleros e industria aeronáutica, así como al turismo y actividades culturales.





Fuerte de la Cortadura

San Fernando

Más información



La ciudad de San Fernando (denominada hasta el año 1813 como Villa de la Real Isla de León y llamada coloquialmente como La Isla), es el municipio que colinda con la capital de la provincia por tierra firme.

A pesar de estar habitada desde la Prehistoria, como lo atestiguan los numerosos yacimientos arqueológicos descubiertos en la urbe, no fue hasta la llegada de los fenicios -que construyeron en la Isla Sancti Petri el Templo de Melkart-Hércules e introdujeron actividades tan importantes para la ciudad como la salazón-, cuando se asentó un núcleo de población en la isla. Los romanos establecieron industrias alfareras y construyeron un acueducto sobre el que más tarde se edificó el Puente Zuazo, vía de acceso a San Fernando y, por lo tanto, a Cádiz. En esta época Antípolis (como era conocida) y el Templo de Hércules formaron parte del Conventus Gaditanus, existiendo una pequeña población conocida como Ad Pontem cuya ubicación se ha situado cerca del actual Puente Zuazo, al este de la Isla.

En época árabe se edificó el ribat o Castillo de San Romualdo, en torno al cual creció la futura ciudad de San Fernando. En el año 1264 el rey castellano Alfonso X el Sabio arrebató la región gaditana a los árabes.

Durante el reinado de los Reyes Católicos, se inicia un periodo de bonanza para la localidad, favorecido por el intercambio comercial con América.

El establecimiento de la Marina fue un hecho decisivo para la ciudad, ya que, debido a la llegada de nuevos pobladores, supuso un importante progreso para la urbe, tanto en lo demográfico como en lo económico y lo cultural. A los militares se debe buena parte de los monumentos isleños: el Real Instituto y Observatorio de la Armada, el Arsenal de la Carraca y el Panteón de Marinos Ilustres, entre otros.

Durante los siglos XVII y XVIII se edificaron otros importantes edificios de la por entonces villa: la imponente Casa Consistorial (una de las más grandes de España), la mayor parte de las iglesias (entre las que destacan la Iglesia Mayor, la Iglesia del Carmen y la Iglesia de San Francisco), el Castillo de Sancti Petri y el Real Teatro de las Cortes.

En el Teatro de las Cortes, por aquel entonces llamado Teatro Cómico, tuvo lugar el acontecimiento más importante de la historia de San Fernando, acaecido a principios del siglo XIX, durante la Guerra de Independencia Española: la redacción de la primera Constitución liberal española y la tercera del mundo, la Constitución Española de 1812. Durante el periodo que va desde septiembre de 1810 hasta febrero de 1811, mientras la Isla de León era sitiada por las tropas napoleónicas y era, junto con Cádiz, el único bastión de la resistencia española frente al invasor, se reunieron en el Teatro de Comedias los diputados que elaboraron el texto constitucional que finalmente se promulgó en Cádiz, y por lo tanto la capitalidad de España se situó en San Fernando. Gracias a este hecho, la localidad obtuvo el título de Ciudad y el nombre de San Fernando, en honor al entonces monarca Fernando VII.

En 1823, a la caída del Trienio Liberal, la ciudad fue invadida por tropas francesas al servicio del absolutista Fernando VII, conocidas como los Cien Mil Hijos de San Luis, permaneciendo hasta 1828. Posteriormente la ciudad fue escenario de acontecimientos relevantes para el conjunto de la nación, como los hechos acaecidos durante la Revolución de 1868 (La Gloriosa), cuando el almirante Juan Bautista Topete se pronunció contra el gobierno de Isabel II, o durante la Primera República, tras la proclamación del Cantón de Cádiz, cuando se produjeron graves enfrentamientos en la localidad entre marinos y republicanos.

El siglo XX comienza con un periodo oscuro para la economía isleña, debido a la crisis de la industria naval, motivada por la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Este hecho propició el cierre temporal de los astilleros de La Carraca. Además, a la crisis naval se unieron las de las salinas y las almadrabas, actividades que perdieron su anterior importancia y ya no volvieron a recuperarla. Los dos sucesos más importancia para la ciudad en la primera mitad del siglo XX fueron la construcción de la nueva sede de la Capitanía General, en 1917 y el establecimiento en el Arsenal de la Carraca, en 1942, de la Empresa Nacional Bazán.

En la segunda mitad del s. XX y la primera década del XXI el crecimiento demográfico de San Fernando ha sido bastante notable, pasando de los 30.000 habitantes que tenía a principios de siglo hasta los casi 100.000 efectivos con los que cuenta en la actualidad; a pesar de ello la situación económica de la ciudad es mala, debido a la crítica situación del sector naval y a la inexistencia de otras industrias.





Puerto Real

Más información



La villa de Puerto Real es un municipio gaditano que forma parte de la Mancomunidad de Municipios Bahía de Cádiz.

Si bien su historia empezaría con la fundación por los Reyes Católicos, existen vestigios arqueológicos precedentes, los más antiguos del Neolítico.

Abundan en el término municipal los yacimientos de la época romana, cuando la zona era un importante centro de producción alfarera. Se han encontrado hornos en varias zonas de la ciudad e incluso restos de una villa romana con un mosaico de Baco de enormes dimensiones en el enclave de Puente Melchor. Las ánforas producidas en el actual territorio de Puerto Real servían para transportar vino y salazones a otros lugares del Imperio romano; en Roma, en el Monte Testaccio, se han hallado restos de ánforas producidas en la villa gaditana. Algunos autores sitúan en el actual término de Puerto Real el enclave romano de Portus Gaditanus, cuya localización exacta sigue siendo objeto de debate aún hoy.

La población como tal fue fundada el 18 de junio de 1483 por Carta Puebla de los Reyes Católicos, cuando éstos se encontraban en Córdoba preparando su avance hacia Granada. Su intención era dotar a la Corona de un puerto marítimo en el Golfo de Cádiz, dado que todos los puertos de la región estaban bajo control nobiliario.

Entre los tiempos de decadencia y esplendor cabe destacar la destrucción de gran parte de la villa por los franceses durante la Guerra de la Independencia, las sucesivas epidemias y la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis.

Sobre estos últimos merece la pena contar un hecho curioso: una isla de Puerto Real, llamada Trocadero, da nombre a una plaza de París, precisamente por haber sido el lugar de la victoria de este ejército de la Santa Alianza en su combate contra los constitucionalistas en la batalla del Trocadero. En la actualidad quedan los restos del castillo de San Luis, emplazados justo al norte del actual Puente Carranza.

La población depende en buena medida de la industria, especialmente naval y aeronáutica, y de la agricultura y la pesca. Su centro histórico está declarado Conjunto Histórico Artístico.

Su centro histórico está declarado Conjunto Histórico Artístico y posee el peculiar trazado hipodámico (ortogonal) que los Reyes Católicos, sus fundadores, imprimían a las nuevas ciudades nacidas en el Renacimiento. Es sede de varias facultades de la Universidad de Cádiz y está comunicada por tren, autovía y autopista.