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Camino Francés

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24

Cultura

Astorga




La ciudad de Astorga, la Astúrica Augusta de los romanos, era "la ciudad grandiosa" citada por Plinio el Viejo cuando de ella partía el oro de las minas de Las Médulas. Edificada sobre un castro celta, fue capital del "Conventus Asturum" pero su importancia desapareció con la caída del Imperio Romano. Sin embargo, mantuvo su decisivo papel en una encrucijada de caminos: la Ruta de la Plata, los arrieros maragatos, los legionarios de la Roma Imperial y finalmente los peregrinos de la Europa continental. Todos se daban cita en esta estratégica población.

Durante siglos sus murallas romanas sirvieron para protegerla y, al convertirse más tarde en ciudad episcopal, fueron muchos los hospitales que en Astorga se instalaron para dar cobijo a los peregrinos que procedentes de todas las latitudes a ella llegaban. Contó con veintidos hospitales, siendo los más importantes el de San Esteban y el de San Feliz, ambos junto a la puerta del Sol; hoy únicamente se conserva el de San Juan, construido junto a una de las fachadas de la Catedral. Tal profusión de hospitales obligó a crear una curiosa figura, la de "veedor", era una especie de controlador que visitaba todos los establecimientos evitando que los peregrinos pobres pudieran repetir jornada gratis en un establecimiento diferente.

La catedral parte de una construcción prerrománica y los trescientos años que se tardó en terminarla hace que en ella se conjuguen diversos estilos (gótico, renacentista, barroco.)

No se puede pasar por alto el Palacio Episcopal, diseñado por el arquitecto catalán Gaudí, que además alberga el Museo del Camino; las ruinas romanas que han podido rescatarse recientemente (muralla, ergástula, termas, alcantarillado); el Museo Romano de Astorga; las emparedadas y las iglesias de San Bartolomé, Fátima, Santa Marta, San Esteban, San Francisco, Santa Clara y San Andrés.

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Murias de Rechivaldo




Se desconoce a ciencia cierta los origenes del pueblo,lo unico cierto es que en el año 1700 aproximadamente una riada lo destruyo completamente en su antiguo emplazamiento a la orilla del rio Jerga siendo reconstruido en su actual emplazamiento

La iglesia parroquial, con la característica espadaña, está dedicada a San Esteban y se construyó en el siglo XVIII.

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Santa Catalina de Somoza




Población con mucha hospitalidad y centro de acogida a los peregrinos que en ella existió.

Una sencilla iglesia de piedra, como todas las casas de la zona, con unos pequeños soportales y la espadaña que la caracteriza, da al lugar un entrañable aire medieval.

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Ganso, El




Localidad donde se pueden ver las primeras "casas teitadas", conservadas con cubiertas de paja de centeno y retama. En la calle principal la iglesia dedicada a Santiago y una capilla con el Cristo de los Peregrinos, donde las leyendas cuentan que celebraba misa el mismísimo Apóstol Santiago.

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Rabanal del Camino




Localidad situada en la falda del monte Irago, final de la novena etapa del Codex Calixtinus. Al iniciar su calle principal, lo primero que se encuentra es la ermita de San José, construida en el siglo XVIII y siguiendo la calle, en el centro del pueblo, el templo parroquial de Santa María, uno de los pocos que quedan por la zona de corte románico.

Se cuenta que en una casa de la calle principal, conocida como la casa de las Cuatro Esquinas, pernoctó Felipe II en su peregrinación a Compostela.

Es un pueblo en el que hubo un asentamiento Templario, en la época medieval y que conserva mucha tradición hospitalaria, incluso hoy cuenta con tres albergues, además de un hostal y un hotel y muy recientemente ha sido donada una casa a la Orden Benedictina para una fundación monástica:

Monasterio de San Salvador del Monte Irago

Hermano peregrino: Te damos la bienvenida. Esperamos que descanses y disfrutes de tu estancia entre nosotros.

Rabanal del Camino. Las primeras menciones documentales del lugar aparecen a principios del siglo XII, don de se habla de Los Rabanales. En el Códice Calixtino, figura como la novena etápa del Camino. A finales del siglo XII, llega la Orden del Temple y edifican el templo de Nuestra Señora de la Asunción. Los Templarios marcharon de Rabanal hacia 1287, fecha en la que el rey de Castilla concede dicha Iglesia al Obispo de Astorga.

La historia del pueblo queda ligada al desarrollo de las peregrinaciones. Su arquitectura se organiza siguiendo la norma típica del Camino: una calle larga, denominada Real, en torno a la cual se edifican distintas viviendas. A la entrada del pueblo se encuentra la ermita del Bendito Cristo de la Vera Cruz, templo de la fábrica barroca en el que se venera la milagrosa imagen del Crucificado. En la Calle Real se encontraba el Hospital de San Gregorio. Poco más adelante se levanta la ermita de San José la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, románica.

El Monasterio de San Salvador de Irago. El 2 de febrero de 2001, se fundó el Monasterio Benedictino de San Salvador, dependiente de la Abadía de Santa Otilia ( Alemania. Su finalidad: anunciar el Evangelio entre los peregrinos, ayudarles a descubrir que su Camino no se dirige a un pórtico de piedra sino a la Gloria de Dios.

El Monasterio se encuentra situado frente a la iglesia de Nuestra Señora. Su fachada está presidida por una talla de San Benito, joven, vestido con el hábito y cogulla monásticos, con el libro de la Regla en la mano, y el báculo abacial en la otra.

Debajo de la escultura de San Benito, puede leerse la siguiente inscripción: Sois santos, dice el Señor, y multiplicaré vuestro número para que oréis por mi pueblo en este lugar.

Por último, la piedra clave del arco d entrada al Monasterio tiene esculpida una reproducción de la Cruz Mozárabe del Monasterio de San Pedro de los Montes: la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, piedra angular que desecharon los arquitectos y que se ha convertido en la piedra angular, alfa y omega, principio y fin, inicio y meta del universo.

A la vuelta del Camino. Puede que, cuando llegues a Compostela, aún sientas la necesidad de encontrarte a ti mismo antes de regresar a casa. Para ello, si así lo deseas puedes solicitar unos días de estancia en nuestro Monasterio. Podrás profundizar desde Dios en tu experiencia, y afrontar tu regreso a casa como una nueva peregrinación.

Oración de Vísperas. A las siete de la tarde, en la Iglesia románica de Santa María, se celebra el Oficio de Vísperas, cantado en latín según la tradición gregoriana. Se trata de la oración de la tarde, que toda la Iglesia eleva al Señor, recordando el mismo instante en el que Nuestro Señor murió en la Cruz para salvarnos.

Oración de Completas y Bendición de Peregrinos. Cuando ya termina la jornada, la Iglesia vuelve a ponerse en oración para encomendarse al Señor antes del descanso nocturno. Es el Oficio de Completas por cuanto hoy nos ha concedido nuestro Señor. Comienza a las nueve y media. Dispones también de unos folletos para poderte unir a la oración de los monjes. Al terminar las Completas, se imparte todos los días la Bendición de los Peregrinos. El texto de esta hermosa bendición lo puedes solicitar en la Librería, a fin de que puedas rezarlo a lo largo de tú Camino.

La etapa de mañana. Mañana tendrás que afrontar uno de los lugares más altos del Camino: el Puerto del Monte Irago. La subida a Foncebadón no es excesivamente complicada; te costará alrededor de una hora. Foncebadón que fue lugar de ilustre pasado: Allí se estableció, a comienzos del siglo XII, el ermitaño Gaucelmo, que fundó una institución para socorrer a los peregrinos: el Hospital de San Salvador de Monte Irago. Los reyes, hasta inicios del siglo XIX, protegieron el lugar, a condición de que los vecinos cuidasen del Camino. A la salida del pueblo encontrarás los únicos restos de tal lugar. Desde allí a la Cruz de Hierro tardarás media hora, subiendo por una loma que te ofrece magníficas vistas de la Meseta castellana, que definitivamente dejas atrás.

La Cruz de Hierro. Es tradición depositar en la Cruz de Hierro una piedra. Es símbolo de todo aquello de lo que te vas desprendiendo en tu camino. No en vano, solo en la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo podemos arrojar los creyentes el peso de nuestros pecados, conscientes de que su amor nos perdona todas nuestras ofensas. Si así lo deseas, durante la Oración de Laudes se bendicen estas piedras, para que la puedas llevar hasta la Cruz de Hierro. La oración de Laudes, cantada también en gregoriano, comienza a las 7:30, y dura media hora.

Conclusión. Los monjes hemos venido al Camino para ayudarte a encontrarte con Dios, el gran Peregrino que vino en Jesucristo a nuestro mundo para abrirnos una ruta hacia lo alto, y que sigue empujando con su Espíritu a cuantos lo recorren. ¡ Ultreya, hermano peregrino ¡

San Salvador de Monte Irago

Monasterio Benedictino

24722 Rabanal del Camino ( León )

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