Apostol
Logotipo mundicamino

Inicio / Los Caminos / Camino Francés

Camino Francés

Volver

Etapa

26

Cultura

Molinaseca




Molinaseca es el primer pueblo importante una vez finalizado el fuerte descenso del monte Irago y donde se inicia el fértil valle del Bierzo.

Antes de cruzar el puente románico sobre el cauce del río Meruelo, cuyas aguas sirvieron a los romanos para la explotación de las minas de oro de las Medulas, se pasa junto al santuario de las Angustias, donde se venera "La Preciosa", Virgen que cuenta con muchos fieles y a la que durante siglos han venerado, colgado ante ella sus exvotos de cera.

Al otro lado del cauce, la calle Mayor nos habla de la importancia histórica que tuvo este lugar, con sus nobles casas y escudos nobiliarios, en una de ellas habitó Doña Urraca y al final de la calle Real, todavía hoy se puede apreciar el Hospital de Peregrinos.

Tiene una interesante iglesia parroquial y son destacables las ermitas que fueron dedicadas a Santa Marina y a San Lázaro.

Más información



Campo




Entrando en Campo se observa una fuente medieval en forma de aljibe abovedado. En la calle Real se encuentran varios caserones con sus blasones. Apartado del caserio está el templo parroquial del s. XVII, y la compañía de una encina tan antigua como la iglesia.

Más información



Ponferrada




Capital del Bierzo e importante ciudad minera, ya en la época romana la abundancia de minas de oro la convirtieron en "El Dorado" de la península. En el año 1080, el Obispo Osmundo mandó construir un puente de hierro sobre el río Sil, que le dio el nombre "Pons Ferrata", sin embargo, es la construcción del Castillo (siglo XIII) la que le da el carácter de enclave fuertemente vinculado a la Orden monástica de los monjes guerreros del Temple.

Merece la pena visitar la basílica de Nuestra Señora de la Encina (patrona del Bierzo), también el hospital de la Reina, fundado por los Reyes Católicos, la iglesia de San Andrés, el convento de las Concepcionistas, el museo, la Casa Consistorial en la plaza del Ayuntamiento y la Torre del Reloj.

Más información



Columbrianos




Se tiene conocimiento de la existencia de un castro prerromano. Los viñedos, tan típicos en la zona, envuelven el paisaje presidido por las ermitas de San Juan y de San Blas. El templo parroquial es de triple nave y cúpula.

El origen del nombre tiene varias aceptaciones, pero entre ellas hemos recogido las más representativas y documentadas. Así, según los historiadores, el nombre deriva de “CONIMBRIGANOS” y hace referencia al origen de los pobladores en los primeros años de la Reconquista, que debieron ser portugueses de COIMBRA. Esta colonia portuguesa, se dice, estaba asentada en la zona del castro (hoy conocida como zona recreativa “Los Campelines”). Pero el nombre evolucionó atraído por la palabra “columba”(paloma), debido a la abundancia de palomas y palomares en la zona (otra de las hipótesis aceptadas). Otros apuntan a la relación existente con la presencia de los Padres Columbinos, habituales en el Camino de Santiago

Más información



Fuentes Nuevas




Fuentesnuevas tiene origen medieval. Su proximidad al Camino de Santiago favoreció el asentamiento de diversas gentes. Esta situada, al norte de lo que se conocia como la dehesa del Fabero, territorio que se extendía entre Ponferrada y Carracedelo, y que disputaron el Concejo de Ponferrada y el Monasterio de Carracedelo durante siglos.

Pueblo completamente llano, se distinguen en él la parte antigua de la moderna con el nuevo poblado. En la antigua se pueden admirar las casonas del los Villarino con vanos adintelados en granito y nobles balconadas, y la de los Cartujo con la gran Balconada y portada bajo arco.

Más información



Camponaraya




En la época de más esplendor del camino, esta localidad dispuso de dos hospitales de peregrinos: el de la Soledad y el de San Juan de Jabreros. La parroquia a orillas del río Naraya esta dedicada a San Ildefonso

Más información



Cacabelos




Bajo la jurisdicción de Astorga, Cacabelos vuelve a renacer de sus cenizas y se convierte en punto del recorrido del Camino de Santiago. Se levantaron varias iglesias y hospitales para la acogida de peregrinos y la llegada de judíos hizo inevitable la instalación de una aljama en la Cacabelos del siglo XI-XII.

Se llegó a construir un monasterio, hoy ya desaparecido, el de San Guillermo.

En el siglo XV Cacabelos pasa a ser parte del marquesado de Villafranca del Bierzo, que hereda los títulos del condado de Lemos.

Pero a Cacabelos no le dejan de perseguir las tribulaciones de la historia del siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia. Cacabelos fue escenario de la batalla entre los generales inglés y francés pereciendo éste último. La batalla se libró el 3 de enero de 1809.

Cacabelos engloba hoy a los pueblos de Arborbuena, Cacabelos, Pieros, Quilós, y los de Villabuena y San Clemente se incorporaron voluntariamente al municipio posteriormente.

Más información



Villafranca del Bierzo




La Iglesia de Santiago, en pleno Camino y antes de entrar en la Villa, recibe a los caminantes. En la época medieval, aquellos peregrinos que, impedidos o por enfermedad, no podían seguir, se postraban bajo las arcadas de la llamada "Puerta del Perdón" para recibir las indulgencias. Privilegio que fue concedido por el Papa Calixto III.

Esta localidad, cuya fundación se debe a un asentamiento de Francos allá por el siglo XI en tiempos de Alfonso VI, nace y crece gracias al Camino de Santiago, a orillas de río Burbia y en su confluencia con el río Valcarce. Muy pronto se vio reforzada al instalarse en ella una comunidad de monjes negros "Cluniacenses", introducidos en la Península por el mismo Rey y ubicados en lugares estratégicos del Camino de Santiago, como Villafranca.

La familia Osorio, marqueses de Villafranca del Bierzo, construyeron en el siglo XIV el magnífico castillo-palacio, que aún hoy se puede ver y admirar, a pesar de los daños sufridos en la guerra de la Independencia.

Finalmente, el impresionante edificio de la Colegiata de Santa María, mandada su reconstrucción (se levantó sobre la vieja iglesia de los cluniacenses) en el año 1533, por el entonces Marqués de Villafranca del Bierzo y Virrey de Nápoles, Don Pedro de Toledo. Su belleza y grandiosidad, se debe a las buenas manos del maestro Rodrigo Gil de Hontañón.

Un paseo por la llamada calle del Agua, repleta de palacios y casas blasonadas, dará idea al visitante de la importancia de esta Villa.

Más información